Rossi acaba con todos los mitos
Valentino Rossi es un chaval con el que hay que empezar a echar cuentas. Van ocho carreras del Mundial de motociclismo y ha ganado siete. Quedan ocho y lo mismo le sobran las cinco últimas para ganar el título. Es difícil recordar a un piloto con tanta superioridad ya desde tan joven. En 500cc, llamada MotoGP ahora, desde luego ninguno. Y eso que el Mundial está lleno de nombres legendarios. Doohan ganó 54 carreras, Rainey 24, Roberts 22 y Spencer 20, las mismas que lleva ahora Rossi. A los tres últimos se da por descontado que Rossi les superará quizá esta misma temporada.
Noticias relacionadas
Superar a Doohan tiene que ser sólo cuestión de tiempo. Con 23 años, a Rossi le bastaría con ganar la mitad de las carreras cada temporada para, a los 28 años, convertirse en el número uno de la historia, si es que ya no lo es. Porque Doohan ganó 54 carreras, pero disputó 134. Rossi ha ganado 20, pero sólo ha disputado 40. Le sale un 50% de victorias contra el 39,4% de Doohan. Rossi juega, además, con una ventaja a su favor: es tan superior al resto que no necesita arriesgar, por lo que si se cae, cosa que rara vez sucede, es en los entrenamientos como le ocurrió hace una semana en Inglaterra.
Las siete veces que ha ganado este año no lo ha hecho por una diferencia tremenda. Lo más que ha sacado son tres segundos. ¿Para qué más? Y tampoco necesita ir en cabeza de principio a fin. Su enorme superioridad no se pone de manifiesto en las vueltas que ha dado en cabeza. Sólo 93 por 101 de los demás, muy repartidas, por cierto: 34 Ukawa, 29 Checa, 15 Ryo, 14 Barros, 7 Biaggi y 2 Roberts. A Rossi le gusta ser generoso con los pilotos cuando corren en casa y se reserva lo mejor de sí mismo para el final. Entonces ya no perdona y sólo Ukawa, en Suráfrica, presume de haber hecho la última vuelta delante de él.
