Ciclismo | Tour

Beloki y rezar

Armstrong ganó la etapa y es el nuevo líder gracias al trabajo de Rubiera y Heras. Beloki sólo cedió siete segundos en el sprint final. Igor perdió 1:54

Actualizado a

Roberto Heras (28 años), ganador de la Vuelta del 2000, decidió un día ser el gregario de Armstrong (por dinero, se supone) y aplazar la posibilidad de ganar el Tour hasta la incierta retirada de su jefe, de 30 años. De esta forma, el americano compró (caro, se supone) al que intuyó su principal enemigo.

Ayer, cuando se esperaba que Armstrong lanzara el ataque definitivo para descolgar a Beloki y sentenciar el Tour, no sucedió nada. Bastante tenía el todopoderoso con mantener el ritmo de Heras. Cuando se acercaron los tres a la meta, Armstrong ni siquiera se planteó que su compañero ganara la etapa. Había bonificaciones en juego. Y ganó él.

Se anunciaba la embestida y la embestida llegó, pero nadie podía pensar que Armstrong subiría a rueda de otro ciclista. También era difícil imaginar que Beloki aguantaría el tirón. Y aguantó. Sólo en el sprint perdió siete segundos. Hace un año, en la primera etapa de montaña (final en Alpe d’Huez), Ullrich (2º) perdió 1:59 y Beloki (3º) 2:09.

Armstrong no está tan fuerte como antes (son matemáticas), pero eso no impide que siga siendo el mejor. Sin embargo, verle más cerca de los mortales hace creer que también puede ser víctima de pajarones y otras aves de rapiña. Yo lo creo, aunque se ríen de mí por los pasillos.

Hablemos de la etapa. Jalabert fue el único de los grandes que se atrevió a atacar en el Aubisque, quizá porque es el único grande. Sin duda esperaba compañía, pero ningún candidato tuvo valor suficiente. Coronó el Aubisque con dos minutos de ventaja.

US Postal controló la carrera desde la salida hasta La Mongie, última estación. Allí Hincapié puso a los favoritos en fila y Rubiera (enorme) los fue remantando. A seis kilómetros se quedó Igor. Cuando Heras comenzó a tirar de Armstrong sólo Beloki resistió el ritmo. Jalabert (el rey sin Tour) fue capturado a cuatro kilómetros de la llegada, después de 140 de fuga. Y el final, ya se sabe: fue justo lo contrario de lo que hubiera hecho Indurain.

Aunque Beloki aguantó por vez primera un ataque de Armstrong, quedaron varias cuentas pendientes. Igor, por ejemplo, que perdió 1:54. Hoy sabremos si pasó un mal día o simplemente es que no pasa estas montañas. También se echó en falta a Sevilla (1:23), aunque me temo que este es un caso peculiar. Siendo un buen ciclista, me da la impresión de que su cara de Joselito y buena gente nos hace esperar de él que salve el mundo. Y no sé si nos dará para tanto.

Noticias relacionadas

Hoy atacará hasta reventar él o el Tour, como se ha encargado de anunciar y no sé por qué. La etapa es propicia: sin apenas descansos entre puerto y puerto, favorecerá las fugas y hará difíciles las persecuciones.

Me dicen por los pasillos (cuando dejan de reírse), que me agarro de un hilo, que nadie es capaz de atacar a Armstrong, que Beloki es un resistidor, que me despierte ya, que ganará el cuarto. Yo he quedado en responderles la próxima semana. En el pasillo.

Te recomendamos en Polideportivo