Yo digo Juan Mora

Igor ya es un inocente bajo sospecha

Juan Mora
Importado de Hercules
Actualizado a

Estábamos disfrutando de un Tour plácido, sin escándalos de doping, en el que el viento sopla a favor de nuestros equipos y con toda la montaña por venir, cuando L’Equipe publica una información que puede ser calificada de tendenciosa. Que Igor sobrepase la tasa permitida de salbutamol pone en entredicho la legitimidad de su liderato, pero como tiene autorización para utilizar esta sustancia con fines terapéuticos, debido al proceso asmático que sufre, pues no se puede hablar de doping. Sin embargo, nada de lo que publica L’Equipe suele ser gratuito, máxime cuando es el órgano oficial del Tour.

Noticias relacionadas

Ya sabemos que el Tour filtra informaciones interesadas, sobre todo aquellas que levantan sospechas sobre los nuestros. Reveló que Delgado tomaba probenecide e Indurain, ventolín. Como en el caso de Igor, eran filtraciones tendenciosas, porque ni el probenecide estaba aún prohibido, ni tampoco el ventolín para quienes padecían asma. El reglamento estaba a favor de los ciclistas, pero ese día conocimos que el probenecide enmascaraba otras sustancias y que todos los ciclistas eran asmáticos. Ahora sabemos que Igor se trata del asma, pero también que se administra unas dosis que parecen elevadas.

Un ciclista que no sea asmático puede llegar hasta los 1.000 nanogramos sin ser acusado de doping. A partir de ahí, sí, porque entramos en unos niveles cuyos efectos son similares al de los anabolizantes. En los asmáticos, en cambio, la tasa no tiene límite. Como Igor dispone de prescripción médica, sus 1.360 nanogramos no son materia de discusión. Sin embargo, una administración en aerosol para abrir los alveolos es difícil que deje tal concentración. Podríamos hablar entonces de pastillas con efectos anabólicos. Y el Tour quizá esté utilizando a L’Equipe como brazo armado para destapar algo.

Te recomendamos en Polideportivo