Ciclismo | Tour 2002

"Me siento un poco extraño en este Tour"

Lance Armstrong duda si atacar hoy. "No sé qué sensaciones tendré".

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Dos puertos de montaña bastan y sobran para que el Tour se encienda. La mecha se llama Aubisque —el primer puerto que subirán los ciclistas después de quince días de llanuras— y La Mongie, el Tourmalet a medias.

El poder del fuego debería tenerlo Lance Armstrong. El tricampeón del Tour ha acumulado dudas durante las diez primeras etapas, aunque sigue atemorizando al personal. "Siempre me ha gustado atacar y a mi equipo también", avisa. ¿Rivales? Ahí entra en sutiles segundas intenciones. "A lo mejor en la crono no lo hice tan mal. Le saqué tiempo a Beloki. A él le siguió Manolo Saiz, con lo que debe ser el líder del equipo". De Igor ni se acuerda. Le ve batible en la montaña, no tanto en las cronos.

A verlas venir. Así vivirá el pelotón de las figuras (Rumsas incluido) su debut con la cuesta arriba. En una entrevista televisiva en France 2, Armstrong volvió a jugar al despiste. "¿Atacar en La Mongie? Vamos a esperar y ver ("wait and see", dijo). Nunca sabes las sensaciones que puedes tener en el momento clave de la ascensión. Además, yo no suelo planear los ataques".

Los españoles, a los que calificó como sus "principales rivales", no deberían sentirse aliviados. Ni ibanesto: "Menchov, Osa y Mancebo están muy fuertes". Al texano le gusta jugar al póker.

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Raro

Por primera vez en mucho tiempo, al americano se le ve impaciente por ver qué sucede con él, con su cuerpo y con sus adversarios en la ruta. "Es cierto que me siento un poco extraño. Me he caído por primera vez desde hacía años en el Tour. Felizmente, la primera parte de la ronda ha terminado para mí". Más dudas. ¿O más bien está jugando al despiste? El primer asalto está servido hoy y Plateau de Beille espera mañana. Serán los jueces.

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