Carolina recapacita: "Sigo en el arbitraje"
Tras amenazar con retirarse, continuará en Segunda B.

"Sí, me lo he pensado y al final he decidido que seguiré en el arbitraje. Es lo que más me gusta, mi hobby, y me sentiría muy mal si lo tuviera que dejar". Carolina Doménech, pese a anunciar el pasado viernes en AS que se iba a plantear dejar el arbitraje al no haber logrado el ascenso a Segunda A, ha optado por continuar en esta actividad. Su padre, José Doménech, presidente del Comité Balear, ha sido una de las personas que más han influido en esta decisión: "La verdad es que tengo que estar agradecida a mucha gente, que me ha llamado para que siguiera. Pero la persona que más ha influido en este cambio de opinión ha sido mi padre. Él me ha dicho que me lo pensara bien, que luego posiblemente me iba a arrepentir, que al fin y al cabo llevaba muchos años trabajando en esto y que no merecía la pena tirarlo todo por la borda cuando aún soy muy joven. También he hablado de esta cuestión con mi marido (Vidal Fidení, asistente de Primera División), pero él se suele meter menos en estas cosas y respeta siempre lo que yo diga".
Otra mentalidad
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Lo que tiene claro Carolina Doménech para la próxima temporada es que va a cambiar de mentalidad a la hora de afrontar el arbitraje: "Me lo voy a tomar de una forma diferente. El año pasado me puse como meta el ascenso y luego, cuando no lo consigues, te llevas un chasco y un berrinche tremendo. Ahora no voy a ir a subir, sino a disfrutar del arbitraje, a hacerlo bien. Cuando repaso mi trabajo y me pregunto qué es lo que me ha faltado para cumplir el objetivo a veces pienso que posiblemente lo que me haya perjudicado es tomármelo todo tan en serio. Ahora quiero divertirme un poco más sin estar siempre pendiente del resultado que pueda deparar una clasificación y ya veremos qué es lo que pasa".
Las dificultades que tienen las mujeres árbitros (en concreto hay cuatro en Segunda B), para superar las pruebas físicas tienen dividida a la opinión pública, que, en parte, defiende la teoría de que las pruebas físicas deberían ser diferentes para ellas: "Pero es que yo pienso que no debe ser así. No he tenido problemas con ellas y siempre he entendido que si tienes que arbitrar partidos de hombres tienes que someterte a las mismas pruebas que ellos. No sería justo el exigir otros baremos cuando se trata de la misma competición para otros". Existe otra posibilidad, dirigir partidos de fútbol femenino: "No, a mí me gusta el arbitraje masculino. Estoy orgullosa de tener la escarapela internacional en chicas, pero hoy por hoy no tiene nada que ver un fútbol con otro".