Miel en los labios
Horrillo fue atrapado a 30 metros de la meta por Mc Gee. Freire se cayó y hoy puede volver a casa. Armstrong se cortó a falta de 3 km y perdió 27 segundos
Ni siquiera Horrillo, que es filósofo, encontró un consuelo metafísico. Todo fue más prosaico: simplemente le faltó físico para llegar a la meta. La suya hubiera sido la ejemplar historia del lanzador que ganó el día en que se cayó su sprinter. Pero todo se quedó en el triste relato del ciclista al que rebasan en la línea de meta. La vida es una coctelera que genera el caos y a veces hasta le queda rico (cola-caos), que ayer no fue el caso.
Sí, a cinco kilómetros de la meta Freire se fue a la agricultura, en la enésima montonera. Por allí rodaba también Moreau (que está pidiendo a gritos un exorcismo), rodeado de compañeros de equipo. Freire estaba rodeado, pero de amapolas (o capullos). Ni un Mapei esperó al campeón del mundo. Ni uno. Horrillo entendió que era demasiado tarde y vio una oportunidad, pero nada se supo de los otros seis. El maillot arco iris cruzó la meta a más de seis minutos, solitario y dolorido. Y hoy puede que vuelva a casa.
El pelotón galopaba por carreteras estrechas y románticas ideales para viajar con Audrey Hepburn en un descapotable pero incómodas para estampidas. A tres kilómetros de la llegada, nuevo percance y atención, alarma, que Armstrong se queda cortado, parece que embestido por un compañero, que ayer no cenó.
Durante unos segundos que parecen minutos, el americano se incorpora, Heras junto a él, y se monta en la bicicleta. Tiene problemas con un calapié y Heras le ayuda a mantener el equilibrio pasándole el brazo por el lomo. Armstrong se acopla y, escoltado por otros compañeros, pone el turbo y deja atrás a Heras. Esto tienen los líderes, que quieren infundir respeto e infunden temor, que quieren enseñar solidaridad e inculcan servilismo.
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Armstrong perdió 27 segundos en la meta; Heras, 41. Quizá no sea nada (queda un mundo), pero es un síntoma: las cosas no andan bien por el cielo. Y esta es una buena noticia para los que están en la tierra. De momento, los siete primeros en la general son de la ONCE e Igor aventaja en 34 segundos al general Custer.
Bastó una cuesta para agitar el universo y hoy habrá más repechos lobo en la que será la última etapa antes de la supercrono de mañana, que a este verano aún no le hemos puesto la pimienta, sólo el perejil.