Más que un líder
La ONCE (Saiz) ganó una vida y mató un complejo. Ya no tiene miedo al Tour ni líderes extranjeros, ni victorias menores, ni excusas.

Me niego a festejar lo conseguido como un triunfo que se agota en sí mismo (eso está bien para Bertogliati). Quiero celebrarlo como un anticipo, como el preludio de un asalto bestial: vamos a por el americano.
No quiero ni pensar en esta victoria; sólo en su efecto moral. Igor González de Galdeano es un ciclista demasiado bueno para conformarse. Está en el momento de su vida, como Di Caprio en la proa. Si lo que le faltaba era confianza, aquí la tiene: maillot amarillo, el leoncito y el mundo mirándole. Lo que le separa de Armstrong está más en la cabeza que en las piernas (creo).
No diré mucho de Beloki porque le prefiero escondido, sacando brillo al machete, ahora o nunca. Y ambos esperando a la crono del próximo lunes, porque si no nos matan allí, no nos matan.
La ONCE (Saiz) ganó una vida y mató un complejo. Ya no tiene miedo al Tour ni líderes extranjeros, ni victorias menores, ni excusas. Se lo ha jugado todo a una carta. Habrá que ver ahora si defiende el maillot. La lógica dice que no: sería malgastar fuerzas. Pero ese jersey aumenta la autoestima y sería bueno que Armstrong nos viera disfrazados de Armstrong. Otra solución sería meter un ONCE en la escapada buena y vivir. Lo sé, es fácil torear de salón.
No entierro a otros españoles, pero ellos no pueden hacer pulsos con el tirano: vivirán de emboscadas. O morirán. Como en los tiempos de Perico.
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El mejor parado fue Mancebo porque ibanesto lo bordó y sólo cedió 1:56. A Sevilla y a Botero les fue peor de lo esperado: Kelme perdió 2:19. A excepción del colombiano, que aún puede armarla en la crono, el resto vivirá en el monte.
Y hablemos de la policía. US Postal sólo entregó 16 segundos. Hay que admitir que apenas le hemos hecho cosquillas a Armstrong, pero al menos nos mira. Ahora hay que intentar molestarle. Y los lobos llevan mal que las ovejas se rían, que hagan fiestas. Luego, sin prisas, hay que demostrarle que lo que tiene delante no son ovejas. Son abejas.