Congelado para que lo resucite la ciencia
El hijo del mítico Ted Williams tiene la intención de clonar a su padre.

John Henry Williams cree que dentro de 50 años habrá mucha gente interesada en tener hijos que sean idénticos a su padre. John Henry es el hijo de Ted Williams, uno de los mejores jugadores de béisbol de la historia, que falleció de una embolia el viernes, en Florida, a los 83 años de edad.
Los restos mortales del veterano jugador de los Boston Red Sox están ya en una compañía de Arizona, Alcor, especializada en inmortalizar los cuerpos de sus clientes, extraerles la sangre y congelarlos hasta que la ciencia invente una forma de resucitarlos o de utilizar su ADN para crear personas que sean similares.
La familia Williams anda a la greña porque Barbara Joyce Williams acusa ahora a su hermanastro John Henry de negarle un digno entierro y de querer hacer mucho dinero con sus restos. "¿Te imaginas lo que pagará la gente dentro de 50 años por tener pequeños Ted Williams?", asegura que le preguntó su hermanastro hace poco.
Williams era una leyenda: jugó 19 temporadas con los Red Sox y se perdió otras cinco debido al servicio militar y a dos graves lesiones. Es el último jugador en lograr un promedio de bateo superior al 40%. Uno de los mejores de la historia, un zurdo que con su estilo cambió la forma en la que se juega al béisbol en Estados Unidos y un héroe nacional que cuando estaba en el mejor momento de su carrera se fue a servir en la Fuerza Aérea durante la Segunda Guerra Mundial.
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Durante los últimos años, y aún enfermo, su hijo le acompañaba en las giras que daba para firmar autógrafos. Un negocio que le sirvió para abrir varias empresas que ahora están en la bancarrota y para despilfarrar casi todo el dinero familiar.
Barbara Joyce está espantada porque dice que "ni siquiera puedo tocar la cabeza de mi padre porque está helada y con el calor de mis dedos se romperá en mil pedazos".