Florentino aprieta las clavijas
Valdano es el director general del Madrid. Valdano sólo responde ante su presidente, Florentino. Por debajo tiene a todos los responsables de las secciones de fútbol y baloncesto. El fútbol lo controla, o al menos eso se supone, pues de él vive como alto ejecutivo. De baloncesto sabe menos; por eso dio plenos poderes en su día a Scariolo, para quitarse un marrón de encima. Scariolo comenzó a meter gente en su equipo técnico y directivo, a fichar y a echar jugadores, a actuar con una frivolidad propia de alguien que no está sujeto a control. Y encima, perdiendo partido tras partido.
Noticias relacionadas
Valdano, a instancias de su presidente, negoció con Scariolo el fin de tanta ligereza. Hace diez días, ambos hicieron examen de conciencia y propósito de enmienda, penitencia incluida. Scariolo era degradado y Valdano asumía la plena responsabilidad de su cargo, que incluye el baloncesto. Ha pasado muy poco tiempo, Florentino se dio cuenta de que los problemas seguían ahí, de que Scariolo se iba a Estados Unidos a arreglar lo de Raúl López y no arreglaba nada. De que había echado al capitán del equipo y el señorío del club quedaba en entredicho y la tesorería, maltrecha.
Valdano se había quedado con la música, pero no había querido aplicar la letra, que es cosa suya, y Florentino le ha vuelto a apretar las clavijas: "Ahora, despides a Scariolo". Parece un serio aviso. Valdano tenía que haber solucionado los problemas que provocó la gestión de Scariolo y no lo hizo. Si esto sucediera en el fútbol, el despedido podría ser él. De momento, Florentino ha cortado de raíz la sangría del baloncesto, que no es poco, y partir desde la humildad con un presidente honorífico a la cabeza, el mismísimo Emiliano, que, a diferencia de Scariolo, cuando él habla, el madridismo se pone en pie.
