Final | Brasil - Alemania

Samba y oración

Los jugadores de Brasil seguirán todo un estricto ceremonial de cánticos y supersticiones para que la buena suerte les acompañe.

<B>BUSCAN SUERTE</B>. Los jugadores de Brasil invocarán a la suerte con todo tipo de maneras.
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La expedición oficial de Brasil vivirá los momentos previos a la final con una liturgia muy particular. Es un día especial, histórico para el país, y los jugadores sienten esta responsabilidad en los más profundo de sus corazones. Por ello, y para conseguir la máxima concentración, recurren a ritos tradicionales que vienen heredados desde muy atrás: cantar samba, rezar padrenuestros, llamar a sus familiares y reunir todos los amuletos posibles son algunos de ellos.

El ritual comenzará a las tres de la tarde, en la reunión de Luiz Felipe Scolari con todos los jugadores para dar las últimas instrucciones. A partir de ahí, el grupo inicia la fase de concentración cantando samba. En el autocar asumen el papel de solistas Ronaldinho y Edilson, mientras que en los asientos de atrás Roque Junior, Juninho, Roberto Carlos, Denilson y Marcos harán los coros y acompañarán con improvisados instrumentos. Cada uno llevará encima sus amuletos: camisetas de partidos que ganaron y fotos de sus familias. Ronaldo siempre se toca un tatuaje en el gemelo de la pierna izquierda: un ángel con el nombre de su hijo. Una vez en Yokohama, llegan momentos de intimidad para hablar por teléfono con sus seres más queridos, mientras el utillero ya habrá colgado en el vestuario las imágenes de santos y vírgenes.

En el momento de vestirse llegan todas las manías: Roberto no se ata las botas hasta después de calentar, Marcos mima los guantes, Rivaldo necesita unos calentadores específicos... y Ronaldo volverá a calzarse las botas de platino que le están dando tan buen resultado en este Mundial. Por último, y justo antes de saltar al terreno de juego, todos rezarán dos padrenuestros y un avemaría.

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