Playoff ACB | Unicaja 73 - Tau 80

El Tau exhibe su fuerza en Málaga

Implacable en el juego interior y muy bien dirigido por Bennett, el equipo vitoriano dominó al Unicaja desde el primer al último minuto.

<B>TANGANA.</B> Al acabar el choque, Sonko dio un cabezazo a Tomasevic.
Martín Tello
Redacción de AS
Actualizado a

El baloncesto es inexorable. Siempre gana el mejor, salvo rarísimas excepciones. Y todo indica que, este año, el mejor equipo español es el Tau. Con un sólo nacional en sus filas (Sergi Vidal), pero con la mejor plantilla y con un fornmidable entrenador para dirigirla. Dusko Ivanovic es un sargento de hierro implacable a insaciable.

Antes de llegar al Tau entrenó a dos equipos: Friburgo y Limoges. Con el primero de ellos hizo doblete (campeón de Copa y de Liga); con el segundo, triplete (Copa, Liga y Korac). Este año, con el Tau, Ivanovic ya ha cumplido de largo (Copa del Rey y plaza de Euroliga). ¿Saciado? Al contrario: hambriento tras los aperitivos.

Victoria inapelable del Tau en el primer asalto de la final. La cancha del Unicaja es un fortín, pero el miedo escénico no cuenta para los hombres de Ivanovic, concentrados en su guerra santa desde el primer al último instante del choque. Y desde ambos extremos fueron amos y señores de la situación, del tanteo, del ritmo de juego, del juego interior (los tres mejores pívots de la Liga juntos), de la dirección (Bennett, el mejor base del campeonato, años luz sobre el resto), del perímetro (Nocioni, fuerza de la naturaleza; Foirest, la clase; Sconochini, el oficio).

VICTORIA INAPELABLE

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Contra semejante rodillo, de marcha incontenible, Boza Maljkovic maniobró a la desesperada buscando un quinteto válido. No lo tenía (se notó mucho la baja de Phillip). La única solución era dejarse la piel en defensa y acertar en los triples, para compensar el apabullante poderío encestador de las torres alavesas. Y, empujado por su público, el Unicaja hizo valer esos recursos. Tras verse dos veces 13 puntos abajo, el equipo malagueño logró una remontada impresionante (triples de Gurovic y, sobre todo, Sonko), acercándose hasta un punto (72-73) en el minuto 37. Ni siquiera entonces perdió la compostura el Tau, mente fría y corazón caliente.

Bennett, siempre Bennett, tomó la batuta con mano de hierro y al final se bailó al compás de su música. En los tres últimos y cruciales minutos el Unicaja sólo añadió un punto (tiro libre de Bullock). Agarrotado, el conjunto local confió todo a los uno contra uno de Gurovic, que no sabe crear sus tiros, que sólo es un tirador para jugadas que elaboran otros.Y tampoco Bullock, todo lo contrario en sus características, supo resolver. El Tau ha dado primero. Fortísimo.

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