"Obdulio nos dijo: le ganamos a Brasil seguro"
Ramallets y Puchades son dos de los héroes de aquella España mítica que perdura en los libros de historia y en la memorias de los más experimentados como la Selección más exitosa de la historia, la de Brasil 50. Puchades aún recuerda a Danilo y Bauer, dos medios brasileños que "me sacaban una cabeza y eso que yo sobrepasaba el metro ochenta". Hoy España puede igualar su mejor inicio mundialista.
Cincuenta y dos años...
Demasiado tiempo. Espero que esta España iguale nuestro inicio en Brasil 50.
¿Cómo lo recuerda?
Ante EEUU jugamos en Curitiba. Remontamos en ocho minutos con goles de Igoa, Basora y Zarra. A Chile le ganamos 2-0 con facilidad. Y ante Inglaterra fuimos a muerte y Telmo marcó aquel gol histórico.
Les frenó Uruguay.
Ganábamos el partido por 2-1 y entonces un señor mayor llamado Obdulio Varela le pegó duro, botó y con el agua que había caído el tiro se aceleró y empataron.
Al menos se puede decir que cayeron ante la que luego sería sorprendente campeona del mundo.
Sí, pero Uruguay nos tenía miedo a nosotros, no a Brasil. Después del partido coincidimos con ellos en el hotel. Les felicitamos y Obdulio nos dijo: "Si no hemos perdido con vosotros, a Brasil le ganamos seguro". Y así fue.
¿Cómo vivieron ustedes el episodio del Maracanazo?
Fuimos a jugar el partido por el tercer y cuarto puesto. Recuerdo que el seleccionador hizo siete cambios, porque daba igual ser terceros que cuartos, lo importante es que jugásemos todos. Llegamos a Rio de Janeiro y todo estaba en silencio, todo menos el hotel, donde los uruguayos celebraban lo que nos habían pronosticado tras eliminarlos.
¿Y a está selección, qué futuro le pronostica en este Mundial de Corea y Japón?
Con las victorias, el equipo se ha aplomado, Camacho va serenándose y el conjunto ha cogido peso. Llegarán lejos porque el ambiente es sosegado.
¿Ustedes tenían tanta presión como existe hoy en día?
No. Lo de ahora recuerda al ambiente terrible que se vivió con el Maracanazo.
¿Qué es lo que más le gusta de esta Selección?
Todo. Pero Raúl me recuerda un poco a Telmo Zarra. Siempre está cuando debe.
¿Fueron recibidos a su vuelta cómo héroes?
Pues no lo sé. El regreso fue muy divertido. No había billetes para todos y entonces los más jóvenes, a los que no nos esperaban novias ni esposas, nos ofrecimos a quedarnos. Gonzalvo, Basora, yo y alguno más pasamos diez días alojados en el hotel Riviera de Copacabana. Teníamos las noites libres y las garotas subían a recogernos. Fue la única prima que ganamos por aquel éxito.
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Una merecida prima...
Una prima disfrutada...