Kelme mete miedo a sus rivales del Tour
Sus dos líderes, Sevilla y Botero, llegaron destacados en la gran carrera alpina. Óscar dejó ganar al colombiano.
Impresionante exhibición de Kelme en la Clásica de los Alpes. Óscar Sevilla y Santiago Botero, los dos líderes del equipo, llegaron destacados con casi dos minutos sobre sus perseguidores, entre los que estaba el también kelme Quique Gutiérrez, cuarto, flanqueado en meta por el danés Petersen y el francés Montcoutie. Entraron en meta cogidos de la mano y Sevilla dejó ganar a Botero, porque el colombiano llevaba 100 km de fuga y, exhausto, fue atrapado por el manchego a falta de sólo doscientos metros. Sevilla siempre será un gentleman.
Noticias relacionadas
"La respuesta de nuestros dos líderes en esta Clásica es una buena señal. De Sevilla ya sabíamos que estaba bien, pero Botero tenía sus dudas de cómo podría responder en la montaña del Tour. Este triunfo, cuando lleva sólo siete días de competición, le sirve para ganar confianza", explicó Vicente Belda, director del Kelme, que a partir de hoy afrontará la Dauphiné Liberé con los mismos rivales de ayer más Lance Armstrong. "A esta carrera venimos a preparar bien los motores para el Tour, no a forzar y quemarlos", avisó.
Botero se escapó con Pedersen y Montcoutie en el segundo de los cinco puertos alpinos de esta clásica de montaña. En el último los dejó. Del pelotón, que cruzó por la cima con casi dos minutos, saltó Sevilla, que atrapó y dejó atrás a Pedersen y Montcoutie y llegó a tiempo para entrar con Botero. El colombiano sucede en el historial de esta prueba a los españoles Iban Mayo (2001), Chava Jiménez (2000) y Unai Osa (1999).
