Grupo H | Japón 2- Bélgica 2

Waseige se hace el harakiri

Un gol de Van der Heyden evitó el suicidio belga ante un atrevido Japón.

<B>GOL ANULADO</B>. Este tanto de Inamoto fue anulado por el colegiado.
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Se salvó porque la katana japonesa que utilizó no estaba afilada. Si no el harakiri que ayer se practicó Waseige, dejando a sus delanteros Strupar y Sonck en el banco, habría acabado con Bélgica fuera del Mundial.

Y es que Waseige prefirió alinear un once con olor a naftalina y practicar un juego que recordaba aquellas interminables pelotas liftadas de Arantxa. Su planteamiento, Clemente parecería Cruyff a su lado, fue ul-tra-de-fen-si-vo. Y lo peor es que enfrente estaba Japón, una pandilla de voluntariososos Bustamantes (las fans viven por y para ellos) con tres futbolistas serios: Ono, Nakata e Inamoto. Con un Celulemans de medio pelo (Verheyen) y un Schifo de tres al cuarto (Walem), el seleccionador pensó que podría engañar al personal. Y lo hizo durante dos minutos, los que distanciaron el gol, en falta, de Wilmots del de Suzuki.

Los diablos rojos se tornaron tortugas anaranjadas y Japón, todo voluntad, corazón y pelotazos, abrazó insolente el papel de dominador del juego. Tres centrales y dos carrileros, mejor Ichiwaka que el acelerado Toda, guardaron la portería del sorprendente Narazaki, todos esperábamos al inglés Kawaguchi.

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Los flamencos, no confundir con los artistas del pellizco y el duende, se encontraron entonces con un gol de chilena de Wilmots. Pero a veces, las menos, el fútbol es justo. Y mientras Waseige aún se relamía y los hinchas japoneses se frotaban sus rasgados ojos mirando el tanteador, Suzuki birló una pelota a la defensa y anotó el empate. Alegría que se desbordó cuando Inamoto, un futbolista como la copa de un bonsai (o en su defecto un pino), adelantó a Japón. Pero los japoneses, estudiosos de la tradiciones milenarias, olvidaron una que España conoce bien: Bélgica siempre vuelve, como el Madrid. Un regalo defensivo, al tirar el fuera de juego, tendió la alfombra roja a Van der Heyden para empatar. Luego el árbitro anuló un golazo a Inamoto y se comió un penalti a Sonck en los instantes finales. Lo comido por lo servido.

En suma, me gustaría tener algún tipo de mensaje positivo que dejarles. Pero no lo tengo. ¿Aceptan dos negativos? El primero es que el mejor no ganó y el segundo es que Bélgica es la de siempre, aunque al menos esta vez no nos cruzaremos con ella.

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