"La humedad es como una hora de baño turco"
Lorenzana desvela en AS el plan fisiológico que sigue España para combatir al clima coreano.
La Selección se ha topado con el enemigo de la intensa humedad en Corea, entre el 70 y 75 %. En Gwangju, los jugadores respiraron con dificultad y la recuperación de los esfuerzos fue más lenta. La sudoración se multiplicó, los músculos sufrieron por la alteración de la contractilidad por la rápida deshidratación y la fatiga apareció antes de lo habitual. Contra este factor, Carlos Lorenzana, y el doctor Ramos disponían de un plan de actuación. "El individuo siente la misma sensación como si permaneciera una hora en un baño turco", dice Lorenzana a AS y resume la experiencia en Gwangju: "La humedad daba a los jugadores una gran sensación de debilidad y lo combatimos con una permanente hidratación por ingestión de agua o bebidas isotónicas".
La revisión médica tras el partido reveló que los jugadores perdieron de dos a cuatro kilos, pero había un plan de choque: los internacionales debían beber a sorbos un litro de agua una hora antes del duelo; los titulares tres litros entre el calentamiento, el partido y al final. Además, la merienda se compuso de alimentos ricos en glucosa.
Noticias relacionadas
"Nosotros no tememos problemas cardiovasculares porque los futbolistas tienen el oxígeno alto. Pero sí puede tener efectos en la musculación y tendinosos, con sensación de calambres", dice Lorenzana.
Las vitaminas son otro elemento dentro del programa: "Los análisis de sangre revelan quién está alto o bajo de sodio, potasio o hierro. Vemos si a alguno, como ha sucedido, hay que bajarle el B12. A partir de ahí, cada futbolista tiene un preparado farmacológico diario para compensar sus parámetros y disponerle al esfuerzo con estas condiciones ambientales".