Hoy vamos a disfrutar con ...Álvaro Recoba

Enorme talento, irregular como pocos y capaz de marcar las diferencias, si por fin rinde con la celeste, los uruguayos pueden soñar con cualquier cosa. Desde la retirada de Francescoli, no ha salido un futbolista uruguayo mejor que el Chino Recoba, apasionado del fútbol desde que a los cinco años jugaba en el Ituziangó de Piedras Blancas. Ya con tres años se colaba en los entrenamientos, y en los partidos, si podía. Pero dos años después ya se pudo inscribir de forma oficial. Su zurda prometía, y por eso pasó a los juveniles del Danubio con solo 13 años. Llegó de un pequeño equipo llamado Arbolito, y como árboles deja habitualmente plantados a muchos defensores del durísimo Calcio. Desde ahí, una progresión fulgurante. Llegó al Nacional, y en su debut oficial en el Inter jugó uno de los partidos de su vida. En San Siro y ante el Brescia reventó el partido con dos goles de maestro, dos disparos con una gran precisión. Se fue al Venecia para salvarle del descenso y un buen día le marcó un golazo desde el centro del campo al Empoli con la camiseta del Inter. Excelente lanzador de libres directos y muy bueno en el regate, parece destinado a jugar de mediapunta en la selección uruguaya.