La reventa usó entradas del vicepresidente Masfurroll
Otra filtración de altos vuelos.

Un informe sobre la actuación de los revendedores de entradas que obra en poder del director general del Barça, Javier Pérez Farguell, ha dejado en una situación incómoda al vicepresidente Gabriel Masfurroll. El club había puesto en práctica un sencillo sistema para detectar si la reventa disponía de localidades de favor, de las que se distribuyen entre jugadores, cuerpo técnico, auxiliares, directivos, peñistas y empleados. El sistema consistía en marcar las entradas con el nombre del favorecido, para tenerlas así identificadas en todo momento.
Según desveló la emisora Ona Catalana, el informe revela que una de las entradas llevaba el nombre de Masfurroll. El asunto es delicado, no porque se contemple la posibilidad de que haya sido el directivo quien lucrara con esa localidad (Masfurroll es un empresario solvente y una persona honrada), sino porque le tocará a él demostrar su inocencia revelando el nombre de la persona a la que le cedió la entrada.
Este periódico intentó en varias ocasiones ponerse en contacto telefónico con Masfurroll durante la tarde-noche de ayer, con resultado infructuoso. Es de esperar que el Barcelona, cuyo Departamento de Prensa funciona con celeridad ante asuntos menos importantes, ofrezca alguna explicación dentro de poco.
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Otra filtración de altos vuelos
Javier Pérez Farguell ya sabe cómo las gastan en las oficinas del Barcelona. El director general, que asumió el cargo el 2 de julio de 2001, se enteró ayer por una emisora de radio de la filtración de un informe que, en teoría, no debió haber salido nunca de las altas esferas de mando de la entidad. El episodio no es nuevo en el Barça, un club muy dado a las filtraciones informativas, a veces interesadas desde la cúpula dirigente, otras desde capas inferiores, como política de desgaste.