Alarma Morientes
Sufrió un fuerte esguince de tobillo en el entrenamiento que le mantendrá veinticuatro horas de baja. Podrá jugar ante Eslovenia.

Fernando Morientes cayó lesionado en el transcurso del entrenamiento matinal de ayer, cuando peleaba por un balón con Fernando Hierro. El delantero del Real Madrid pisó mal y sufrió un esguince de grado uno en el tobillo derecho que le impidió continuar la sesión de trabajo. Inicialmente, los gestos de dolor del jugador y la aparatosidad del vendaje con hielo que le fue aplicado indujeron a pensar que se trataba de una lesión grave, pero el doctor Juan José Ramos apagó las alarmas minutos después al comprobar que, afortunadamente, sólo tenía una fuerte torcedura.
Morientes sintió un tremendo dolor en el ligamento externo del tobillo. Es una de sus zonas más sensibles y donde ha sufrido numerosas lesiones similares. Sin embargo, es conocida su elasticidad especial en los ligamentos de la zona dañada, por lo que ni el esguince fue de mayor grado ni la recuperación será larga.
El fisio
De tal manera, el doctor consideraba una hora después de la torcedura que en veinticuatro horas el jugador podría volver a trotar sobre el césped, salvo complicación que no se espera.
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En la tarde de ayer, Morientes ya se entrenaba en el gimnasio haciendo bicicleta, después de pasar por las manos del fisioterapeuta del Real Madrid desplazado a Ulsan, Pedro Chueca, que conoce perfectamente la capacidad del jugador para soportar este tipo de traumas. Camacho estuvo informado en todo momento del alcance de la lesión, porque de haber sido de mayor gravedad tendría que haber adoptado una decisión drástica.
Ante el pronóstico de los doctores, lo normal es que Morientes esté en condiciones de jugar el domingo si Camacho lo considerase oportuno, aunque lo cierto es que no contaba como titular en la alineación ante Eslovenia y, tras esta incidencia, mucho menos. Ahora lo importante es que el Moro esté en perfectas condiciones para el segundo partido.