Atletismo | Maratón

El sucesor de Abebe Bikila

Pasó los últimos años de su vida en la cárcel y en la pobreza más extrema desde que fue liberado hace cuatro meses.

Agencia de Noticias
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Mamo Wolde, sucesor de Abebe Bikila como estandarte de la gloriosa escuela etíope de atletas de fondo, pasó los últimos años de su vida en la cárcel y en la pobreza más extrema desde que fue liberado hace cuatro meses.

Nacido el 16 de enero de 1934 en Dredele, a 60 kilómetros de Addis Abeba, Mamo Wolde, militar de profesión desde que en 1951 ingresó en la Guardia Imperial, alcanzó fama universal en los Juegos Olímpicos de México'86 cuando ganó el maratón y se colgó la medalla de plata en la final de 10.000 metros.

Un día antes de aquel maratón olímpico, el seleccionador etíope, Negussie Roba, comunicó a Wolde que Abebe Bikila, enfermo, no estaba en condiciones de vencer, y que era él, el propio Wolde, la única esperanza etíope de triunfo en la carrera. Al día siguiente, 20 de octubre, Wolde, con 35 años, derrotó a 72 corredores de 44 países.

Bikila, en efecto, se retiró en el km. 15. En el 33 Mamo Wolde dejó atrás al keniano Naphtaly Temo, tomó la cabeza de la prueba y con un tiempo de 2h.16:15 dio a Etiopía su tercer oro en el maratón, lo que le convirtió en héroe nacional.

Sus comienzos

Empezó a practicar el atletismo de fondo después de los Juegos Olímpicos de Melburne, en 1956, animado por Abebe Bikila. Su primera salida internacional se produjo en 1962, cuando corrió los 10.000 metros en Berlín, en un tiempo de 28:53 y un año después empezó su racha de triunfos en los croses españoles de Lasarte, donde se impuso en 1963, 1964 y 1967, y de Elgóibar (1963, 1964, 1967 y 1970).

Participó cinco veces en unos Juegos Olímpicos y su versatilidad le permitió hacer también buenas marcas en 1.500 metros (3:55) y en 5.000 (13:32).

Militar

Sus problemas empezaron cuando dejó el atletismo, en 1974, para dedicarse a su profesión de militar. El gran fondista fue implicado en la ejecución del joven Samuel Alemu en 1978, durante el régimen del "terror rojo" del coronel Mengistu Haile Mariam, y condenado a nueve años de cárcel por participar en ejecuciones sumarias.

Encarcelado "sin pruebas"

En 1992 fue detenido y encarcelado como implicado en la campaña de terror de Mengistu, en la que se sucedieron las torturas y las ejecuciones a finales de la década de los 70. En 1995, el juicio contra Wolde no había empezado aún, pese a que el atleta llevaba ya tres años en la prisión Central de Addis Abeba, de la que no le permitieron salir ni siquiera para acudir al funeral de su esposa Aberash en 1993, según Amnistía Internacional.

Según ese organismo, nunca existieron pruebas de que Wolde ocupara un cargo político en el gobierno local ni de que estuviera implicado en violación de derechos humanos. El presidente del Comité Olímpico Internacional, Juan Antonio Samaranch envió una carta a las autoridades deportivas de Etiopía en la que pedía información sobre los cargos, en mayo de 1995.

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En febrero de 1997, el campeón olímpico fue acusado del asesinato de 14 jóvenes en el tiempo que ocupó el cargo de guardia de seguridad durante la dictadura militar de 1991. Fue uno de los 5.198 acusados de genocidio en esa época del régimen dictatorial.

Mamo Wolde estaba viudo y tenía un hijo. Desde que fue excarcelado, en enero pasado, había vivido en una pobreza extrema. El Comité Olímpico Etíope, junto con varios atletas y aficionados, habían emprendido una campaña de recaudación de fondos para el atleta.

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