Amistoso | Hyundai Horangi 0-España 1

Suspenso general

España defrauda en ensayo ante el Horangi. Sigue el lío táctico, pero se destierran los tres centrales. El gol de Tristán, lo mejor

<B>DECEPCIÓN.</b> España ganó en la última prueba antes del Mundial, pero dejó demasiadas dudas.
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La última prueba de España antes del Mundial resultó decepcionante. La victoria ante los Tigres de Ulsan dejó en el aire inquietantes dudas sobre el estado del equipo nacional ante la gran cita del día 2. Aparentemente no hay esquema definido ni jugadores titulares. Camacho alternó hasta tres equipos y dos sistemas, sin más balance que un soporífero juego, carente de llegada, de alegría y dinamismo. La falta de identidad puede convertirse en un peligroso enemigo para afrontar una competición en la que no bastará con voluntad y garra.

El propio Camacho se sinceró al acabar el encuentro: "Excepto diez minutos, no me ha gustado nada de lo que he visto". Pues mucho menos gustó al espectador, que tardó en digerir un partido inocuo, plano, enredado y con excesivos problemas sin resolver por parte de España. Tanto fue el desplome del equipo de la furia que los Tigres de Ulsan pudieron ya no empatar, sino ganar. Ricardo evitó la igualada al comienzo de la segunda parte deteniendo un penalti. Pero hubo más: un tiro al poste en el 31’ y un mano a mano que Paulini regaló también a Ricardo.

Para entonces ya sabíamos que Camacho se decantará por cuatro defensas en línea. Y que España apostará por el rombo en la medular, buscando el enganche de Valerón y Raúl, una de las pocas cosas de concepto que se salvaron. Si hemos de valorar el once inicial, lo mejor estuvo en la sobriedad de Hierro y en la determinación de Tristán, quien se perfila como hombre del Mundial. Lo hizo todo bien y alcanzó la cumbre con un golazo de bandera, cargado de arte y astucia.

Cuatro atrás

El seleccionador ha desterrado de la pizarra los tres centrales, fórmula recurrente para momentos concretos. Ayer no se tocó este modelo. Pero sí quedó al aire la dificultad para tocar la pelota, para trasladarla al área rival con sentido de gol. O lo hace Valerón o nadie. O Raúl aparece o el horizonte se nubla.

Sucedió que los Tigres se subieron a las barbas de esta España confusa y al descanso se llegó de pura chiripa con el marcador en ventaja y tiro al poste que amargó a Casillas. Lo mismo o peor se vio con los cambios. Camacho dispuso mediado el partido dos líneas de cuatro, donde Xavi y Baraja intentaron poner inventiva y potencia en el doble pivote, pero la empanada mental era de tal calibre que el castillo sólo se mantenía en pie por la abismal diferencia de categoría entre los jugadores de uno y otro equipo.

La curva de interés se fue a pique a la hora de partido. Más cuando al hacer seis cambios el perfil de España se desfiguró y surgió otra duda al ver cómo Luque y Morientes eran incapaces de coordinarse.

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El detalle: España también tiene mascota

La Selección española tendrá su mascota durante este Mundial. Dani, ayudante de Arbizu, el cocinero que se ha llevado el equipo nacional, fue quien ayer se introdujo en su interior para amenizar el partido disputado en el estadio popular de Ulsan.

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