Mundial 2002 | Hyundai Horangi - España

Prefieren jugar con tres centrales

Los internacionales sugieren que les gusta más el sistema 3-4-1-2. Hoy, último ensayo antes del debut. Camacho volverá a probar con dos esquemas.

<B>AMIGOS</B>. Carles Puyol y Raúl hacen buenas migas, abstrayéndose de la rivalidad liguera.
Actualizado a

Esta tarde, en el estadio público de Ulsan, Camacho debe resolver su gran lío. No hay más opciones para pruebas. Lo que viene después es el Mundial. Y resulta que aún anda el seleccionador ajustando el engranaje táctico de España a nueve días del debut. Es urgente sacar conclusiones definitivas en el segundo y último partido de preparación en tierras orientales, esta vez ante el Hyundai Horangi, de la primera división nacional coreana. Al final del encuentro la duda tendría que quedar resuelta: o jugar con tres centrales o con cuatro defensas en línea. Hay que marcar un estilo y esa es todavía la asignatura pendiente. Hasta la fecha sólo hay un hombre fijo para el once inicial: Iker Casillas.

El enigma táctico mantiene en vilo a todo el entorno de la Selección. Entre los internacionales hay una tendencia clara a jugar con tres centrales. No todos se atreven a decirlo en público, por respeto a la decisión final, pero algunos como Helguera, incluso Luis Enrique y hasta Contreras, apostarían por ser más ofensivos utilizando este sistema.

Son opiniones en voz baja. Puntos de vista sin peso específico. Camacho está metido en el laberinto y va a salir por su propio pie, apoyado en los consejos de Carcelén, Fraile, Lozano y Teodoro Nieto, que constituyen su equipo de colaboradores. Los futbolistas tienen muy poco que decir. Quizás la opinión de Fernando Hierro se tenga en cuenta en este sanedrín de técnicos. El capitán, en realidad, es el jugador más afectado por la variante táctica de los tres centrales.

La previsión es que Camacho disponga dos alineaciones y dos sistemas para repartir en diferentes momentos. Dará minutos a los que no jugaron el jueves (a excepción de Albelda, que sigue arrastrando problemas musculares aunque se entrena) y del cóctel de jugadores y de sistemas ha de salir el resultado de la ecuación, que no tiene por qué ser un modelo exacto.

Noticias relacionadas

Varios dibujos

Es decir, los jugadores y los auxiliares empiezan a entender que Camacho quiere alternar el 4-4-2 y el 3-4-2-1 ó 3-4-1-2 con disponibilidad máxima ya sea en partidos concretos o en momentos determinados. Ayer, incluso, Camacho, con la ayuda de Lozano, se encargó de explicar a sus hombres con el vídeo del anterior amistoso cómo quiere que se mueva la Selección. Se trata de adaptar el equipo como un acordeón a la exigencia del encuentro. Esto puede interpretarse como una selección con perfil variable o como un enredo sin resolver. Y la empanada tendrá aún más sabores si reparamos en la decena de combinaciones posibles con los veinte jugadores de campo.

Te recomendamos en Polideportivo