Gronholm manda y Sainz es quinto
Una nueva avería en su dirección asistida le dejó casi sin opciones.
Nada ha cambiado en el Mundial de rallys. Argentina parece una repetición de Chipre, sólo que a muchos kilómetros de distancia. La dirección asistida de Carlos Sainz volvía a romperse, haciendo perder al madrileño medio minuto de oro, y Marcus Gronholm domina la prueba con mano de hierro en lo que ya comienza a parecer un monólogo como el de Michael Schumacher en la Fórmula 1. Al cierre de esta edición (a falta de un tramo) el español era quinto.
La cita argentina sigue acumulando problemas, y ayer se tuvo que anular el primer tramo por exceso de público. Hubo demasiados retrasos por desbordamiento de la organización. Cada día está más claro que la prueba pasará a México.
Y si el rally arrancaba con problemas, Sainz también. De nuevo en el primer tramo efectivo se rompía la dirección asistida de su Focus. Es la sexta rotura de dirección del año (una en Montecarlo, dos en Cataluña y otras dos en Chipre), lo que debería hacer pensar a los responsables del equipo. Porque el español sigue dando la cara como el que más, y a pesar de ese problema marcha por delante de sus dos compañeros, Colin McRae (que sufrió un trompo) y Markko Martin.
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La temporada no está para regalos, ya que a Peugeot en general y a Gronholm en particular no hay quien les tosa. El finlandés vuelve a dominar este rally, y, de seguir así, la lucha por los dos títulos de pilotos y marcas puede quedar sentenciada antes del ecuador del año. Sin el medio minuto perdido, Sainz estaría en la pelea por la segunda plaza.
La batalla por acabar detrás de Gronholm está encabezada por Makinen, aunque amenazado por el Peugeot de Burns (que de nuevo va de menos a más). En el penúltimo tramo, Carlos adelantó un puesto hasta el quinto por los problemas de Rovanpera en la niebla.
