La caravana del Mundial, objetivo de los atracadores
Un equipo de televisión y el ingeniero español de Mitsubishi, Roger Estrada, primeras víctimas de la alta criminalidad y la fuerte crisis económica argentina.
Cruel contraste el que se vive en Argentina este fin de semana. Por un lado, una población arruinada por la crisis y el corralito, con unas estadísticas que hablan de cerca de un cincuenta por ciento por debajo del umbral de la pobreza. Por otro, los multimillonarios equipos del Campeonato del Mundo de rallys, que se juegan los puntos de la sexta prueba del año rodeados de hambre.
Y los incidentes ya han comenzado. Anteayer un equipo de televisión al que acompañaba el ingeniero español de Mitsubishi, Roger Estrada, fue atracado mientras cenaba en un restaurante. Estrada, el único que hablaba castellano, fue obligado a punta de pistola a decirle a los demás que entregaran todos los objetos de valor que llevaban encima.
Esto ha hecho saltar las alarmas, y se está organizando un complejo dispositivo de seguridad para dar escolta a pilotos, equipos y medios de comunicación. Por todo ello, son muchos los que piensan que será el último año que este rally puntúe, y que será sustituido por México.
Sacar la prueba adelante a toda costa ha sido una cuestión de estado. Precisamente para dar una imagen de tranquilidad al resto del mundo se aprobó un elevado presupuesto organizativo de más de dos millones de euros, aportados casi en su totalidad por las instituciones nacionales y regionales de Córdoba. Ahora habrá que ver si no hay más incidentes.
El problema para todos los desplazados es que los bancos están cerrados a cal y canto, y por ello no se aceptan las tarjetas de crédito como forma de pago. Por tanto, los recién llegados al rally van con los bolsillos llenos de dólares... Algo que ha servido para que la cada vez mayor colonia de delincuentes a causa de la crisis se frote las manos.
Noticias relacionadas
Pasando al terreno deportivo, los Ford de Carlos Sainz y Colin McRae y los Subaru de Tommi Makinen y Petter Solberg intentarán a toda costa acabar con la racha triunfal de Peugeot, que domina con mano de hierro las clasificaciones de marcas y pilotos.
"A acabar la mala racha"
"Espero estar en mejores condiciones físicas este año", aseguraba Sainz refiriéndose al pinzamiento cervical que sufrió en 2001 en Argentina. "He venido aquí con la intención de acabar la mala racha. Busco un triunfo y un buen resultado para el equipo. El Focus demostró ser rápido en Chipre y debería ser también competitivo en este rally. Tenemos bastantes opciones".
