Yo digo Julio Maldonado

Se impuso el talento individual

Julio Maldonado
Importado de Hercules
Actualizado a

Una vez terminada la final, puede quedarse tranquilo el Leverkusen porque, mientras tuvo gas, fue siempre fiel a su estilo de fútbol bien jugado, con muchos apoyos, pocos pelotazos y un gran respeto por la pelota. Hizo un buen primer tiempo, pero el golazo de Zidane le machacó. Ante un talento tan inmenso nada se puede hacer, pensará Klaus Toppmöller. Los alemanes fueron siempre valientes, y en ese sentido no les superó la final. Cayeron ante el talento individual de un equipo madridista con Raúl y, sobre todo, Zidane, con talentos desequilibrantes.

Noticias relacionadas

En este partido ganó también el fútbol, por el memorable gol del francés y porque el Bayer tiene pinta de cambiarle la mala cara al maltrecho fútbol alemán. No levantó la Copa, pero su juego causa muy buenas sensaciones. En el segundo tiempo se vino muy abajo ante la mejoría madridista, aunque mandó en los minutos finales y volvió a dar la sensación de ser un gran bloque.

Sino hubiese sido un equipo español el ganador, sentiríamos mucha lástima de que el fútbol bien hecho no tuviese premio. De todas formas, el estilo de este Leverkusen debería ser tomado como ejemplo por muchos grandes equipos europeos. Espero que así sea porque, en vísperas de un Mundial, el juego desplegado por estos alemanes debería tener muchos adeptos. Sólo en el segundo tiempo parecía un equipo vulgar, hundido física y moralmente. La final la ganó el equipo con más talento individual y no el mejor fútbol colectivo.

Te recomendamos en Polideportivo