Tenis | Masters de Madrid

Cinco meses para construir un Palacio

Las obras del Rockódromo deberán terminarse en octubre.

Ángel Cruz
Redacción de AS
Actualizado a

En el lugar donde estaba el antiguo Rockódromo de la Casa de Campo de Madrid hay ahora un inmenso agujero en el suelo, sobre el que dentro de cinco meses deberá estar construido un moderno pabellón cubierto que acogerá del 12 al 20 de octubre el Masters Series de tenis. Medirá 110 metros de largo y 100 de ancho, tendrá una altura de 15 metros y podrá acoger a 9.000 espectadores para presenciar los partidos de la pista central. Las gradas superiores del actual Rockódromo, que son de granito, se conservarán.

El coste llegará a los 28 millones de euros en esta primera fase. La segunda se iniciará una vez que termine el torneo y se prolongará durante un año, al final del cual Madrid contará con un Pabellón Multiusos con un aforo de 12.000 personas y un coste añadido de otros 14 millones de euros. La Empresa Municipal Campo de las Naciones financia las operaciones, pero la obra la dirige la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid. En este pabellón no sólo se harán competiciones deportivas, sino, sobre todo, actividades feriales.

"Las obras marchan a buen ritmo y estamos dentro de los plazos previstos, aunque la lluvia de los últimos días nos ha hecho perder algo de tiempo", dice José María Gutiérrez, director del Recinto Ferial de la Casa de Campo. Actualmente se trabaja doce horas diarias, de siete de la mañana a siete de la tarde, "pero está previsto reforzar los turnos si por cualquier motivo hubiera retrasos en las obras", advierte Gutiérrez. La actividad se concentra en movimientos de tierra y pilotaje. Está previsto que las obras estén terminadas el 17 de septiembre.

Para el torneo de tenis de Madrid se construirán también otras dos pistas, fuera del recinto del Rockódromo, pero en sus inmediaciones: una tendrá un aforo de 1.500 espectadores y otra de 500.

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El antiguo Rockódromo comenzó a utilizarse en mayo de 1986 y por él han pasado artistas como Plácido Domingo o Tina Turner. La actividad cesó paulatinamente y desapareció por completo en 1991. Antes de iniciarse las obras estaba abandonado y ruinoso.

Un ‘lago’ será la cubierta

Cuando el espectador llegue al Rocódromo se encontrará con un ‘lago’ reverberante a sus pies. Y bajo él, la instalación, porque esa es la cubierta, de acero inoxidable. Cuando brille el sol parecerá un lago. Habrá que esperar a 2003, porque en 2002 estará levantada cuatro metros sobre el suelo.

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