Barcelona Entrevista Fiora Gandolfi

"Helenio echaría a media plantilla del Barcelona"

Fiora Gandolfi visita Barcelona cada vez que su pasión por el periodismo y por los libros se lo permite.

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Cinco años hace ya que se murió su marido. Cómo pasa el tiempo...

No lo sabe usted bien. Mire las arrugas, mire, mire. Pero por eso he querido publicar este libro. Aquí recopilo toda una vida dedicada al fútbol.

Usted estuvo con él más de treinta años. A algo más debió dedicarse, ¿no?

A mí, a nuestros hijos y a sus mujeres.

¿Sus mujeres?

No sabe lo que le gustaban. ¡A lo mejor se fue al otro barrio a buscarlas!

¿Infiel?

Un hombre no piensa en ser infiel. En el corazón se siente fiel. Lo demás es simplemente un deseo físico. Yo me convertí en su cómplice. Tuvo muchas novias. Precisamente...

Cuente, cuente...

Pues que Helenio murió con una carta de amor debajo del culo. Se las mandaba una señora y yo se las leía en el hospital. Tengo más anécdotas de sus últimos días.

¿Sí?

Estaba a punto de morirse y aún tenía ganas de mirar el trasero de las enfermeras. Me dijo: "No me gustan las de este sitio. Son muy feas y con el culo gordo. Andan muy raro. No deben de ser inteligentes".

Un genio. ¿Cómo padre también?

Era muy duro, nada permisivo, un poco alemán diría yo. Pero luego era muy besucón. Cuando nuestro hijo Helios salía a la discoteca, Helenio le despertaba a las siete de la mañana. Si tenía fuerzas para llegar tarde, también las debía de tener para madrugar. Siempre nos llevamos muy bien entre todos.

Más genio todavía. ¿El fútbol qué tal se le da?

Pues bien. ¡Qué remedio me queda, chico!

¿Ha cambiado el Barça?

Mucho. Demasiado diría yo. Mi marido echaría a media plantilla. Del equipo titular, a cuatro o cinco por lo menos. A Helenio no le gustaría nada cómo se maneja al equipo en los últimos años.

¿De quién es el problema?

Yo pienso que Carles Rexach es una buena persona, pero no tiene la fuerza que se necesita para unir al bloque.

¿Es un blando?

No necesariamente. Es una simple falta de mando. Ese vestuario no es como cualquier otro. Sus jugadores son estrellas y pueden chocar fácilmente.

¡Pues anda que el presidente!

¿Gaspart? Es un perfecto mentiroso. Sin embargo, lo bueno del caso es que él cree que no miente. Siente un amor tan grande por el Barcelona que se ciega para decir lo que le conviene. También se fija demasiado en el dinero, y eso no es bueno.

Si sigue así no le va a invitar al palco.

No, pero si nosotros nunca tuvimos ningún problema con él. Lo único es que le puede la pasión. Un ejemplo: en 1980, estando nosotros en Venecia, Núñez decidió quitar a Rifé e interesarse por Helenio. Pues Gaspart llamó a las cinco de la madrugada. Mi marido le dijo que llamara por la mañana. Gaspart se disculpó. Llamó media hora más tarde, y repitió a las seis... Es un loco del Barça.

La segunda etapa de Helenio Herrera en el Barcelona no acabó demasiado bien, ¿no?

Eran tiempos difíciles. Recuerdo que se ganó una Copa del Rey, pero todo acabó muy mal. El secuestro de Quini nos trastocó la vida en Barcelona. Imagínese, yo tenía que freír los huevos en la plancha con un policía armado con metralleta detrás. Eso no era vida.

Pero el fútbol sigue, y el Real Madrid continúa siendo el gran rival. ¿Qué le parece el club de la capital?

Siempre tienen buen equipo. Helenio se enamoraría de Zidane. Tiene una talento como pocos. Es de origen africano, ¿verdad?

Sí, de Argelia.

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Lo digo porque Helenio siempre me decía que el futuro del fútbol estaba en África. El poderío físico le dejaba alucinado, aunque también comentaba que las supersticiones, eso de la magia negra, les tenía con sus existencias carcomidas.

¿Ahora ya descansa en paz?

Sí, en Venecia. Allí me espera...

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