Fascinación por el ciclismo
Las ciclistas han subido La Covatilla, un puerto inédito en el ciclismo profesional y que la Vuelta ha presentado como gran atractivo para la próxima edición. Su trabajo les costó, pero el esfuerzo fue debido a las duras rampas, hasta del 14%, no a la condición de su sexo. Tampoco se puede calificar de hazaña su ascensión, pues están preparadas para eso y más. El Tourmalet o el Pordoi son peores y se los comen con patatas cada vez que participan en el Tour o el Giro femeninos. Lo que supone su ascensión a La Covatilla es un paso más para acabar con la discriminación de la mujer en el deporte.
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En este sentido, Castilla y León es de las pioneras, tras Mallorca y Vizcaya, en organizar pruebas ciclistas femeninas al más alto nivel. El pasado domingo hubo en Valladolid una prueba de la Copa del Mundo y el martes se inició la Vuelta a Castilla y León, que hoy ha tenido su final de etapa en La Covatilla. El mérito de esta comunidad es mayor, porque la carrera no cuenta con cobertura televisiva, condición que parece inexcusable actualmente para que se pueda organizar prueba alguna. Ha decidido apostar por las ciclistas sin pensar en ningún beneficio económico, algo encomiable en estos tiempos.
De esta manera, Castilla y León está mostrando un auténtico interés por el ciclismo. Su Vuelta masculina ya rivaliza con otras vueltas de mayor renombre y que están organizadas por el gigante Unipublic. Empezó despacito, y poco a poco se fue haciendo un sitio en el calendario, con López Cerrón buscando siempre novedades que ofrecer. La subida al Redondal, con rampas similares a las del Angliru, fue todo un descubrimiento, y ahora la apuesta por las corredoras, ascensión incluida a La Covatilla antes que los hombres, revela que detrás hay una fascinación por el ciclismo.
