El gran Baggio
Noticias relacionadas
Trappatoni tragó saliva el domingo cuando comprobó la recuperación de Roberto Baggio. Setenta y siete días después de su operación de rodilla ha vuelto, con 35 años y fresquito tras unas lesiones que le han permitido desgastarse poco. A menos de cuarenta días del Mundial, con diez goles en diez partidos y su inmenso talento intacto, el fútbol no puede prescindir de Baggio, y menos aún el maltratado fútbol italiano. Han pasado doce años desde aquel golazo a Checoslovaquia en el Mundial de Italia, y ocho desde que nos mandó a la calle en Boston, con aquel gol a Zubizarreta. Y Baggio mantiene intacta su magia.
Dejarle fuera en una lista de 23 jugadores es una barbaridad de la que Trappatoni se arrepentiría tarde o temprano. Admito que no está para jugar noventa minutos, pero sí para entrar en el momento decisivo, cuando se necesita el talento puro para desequilibrar un partido. Como el domingo, que salió veinte minutos y marcó dos goles. Estoy seguro de que si Baggio y Guardiola hubiesen jugado la temporada completa, el Brescia pelearía en zona UEFA. Al final son los futbolistas con mayúsculas los que marcan la diferencia, y Baggio es uno de ellos. Y Guardiola otro, por cierto.
