"Me he ganado el respeto de la NBA"
En la muñeca de Pau Gasol (Barcelona, 1980) luce una soberbia muñequera negra, fábrica especial de Nike: Pau 16. En estos tiempos de star system y mercantilismo, un detalle cómo éste sólo se tiene con alguien muy especial: el primer jugador europeo que va a ganar el título de rookie del año, el mejor novato de la temporada en la NBA.

Salvo catástrofe, está claro que los 151 votantes le van a elegir como mejor debutante de la NBA en esta temporada. Sinceramente, ¿cree merecer el título de rookie del año?
-(Serio). Yo no soy nadie para decir si merezco ese título o no. Yo no soy el que decide: deciden los votantes, y yo no voto. Hago mi trabajo con toda la dureza e intensidad de las que soy capaz. ¿Me sentiría decepcionado si no saliera? Pues a estas alturas, y con la temporada que he hecho, pienso que sí. ¿Sería algo histórico? También está claro que sí, porque no hay ningún europeo que lo haya logrado. Pero ésta era mi temporada y era una oportunidad de oro para hacer algo que mereciera la pena, una cosa como ésta.
-Diga lo mejor y lo peor que le ha pasado a lo largo de estos seis meses. Que al final se han ido rápido, ¿no?
- Ufff, es verdad, sí que todo ha pasado rápido, y mira que parecía largo al principio. Pero todo ha acabado antes de lo que pensaba. ¿Lo mejor? Las tres nominaciones de rookie del mes en la Conferencia Oeste. Ni me lo podía imaginar cuando empecé. ¿Lo peor? Los cambios de vida y la dureza del calendario. Ahora mismo estoy hecho polvo, y sólo pienso en descansar.
- Y los mejores partidos...
- Recuerdo mucho el primero de Phoenix, cuando metí 27 puntos. Últimamente me acuerdo de los 32 puntos a los Rockets, pero no sólo por los puntos, sino por los rebotes... y porque ganó el equipo, como en Phoenix. Hubo otro de los Lakers que también jugué muy bien... y también ganamos, por eso lo recuerdo mejor que otros buenos que fueron derrotas, algo que me frustraba mucho: jugar bien y perder acaba cansando. También me han gustado mucho los españoles que me han seguido por ahí. A veces hubo más de 100, como en San Francisco, contra los Warriors. Me alegraron mucho.
- ¿A qué se refiere cuando habla de cambios de vida?
- Que me faltan mi casa de siempre, mis amigos, mi comida, mi ciudad... ahora, cuando vuelva, espero recuperar algo de eso.
Pero con los amigos como Juan Carlos Navarro habla un día sí, y otro también. ¿Le contó él lo que había pasado en la Copa, en Vitoria? ¿Qué sabe del Barça?
- Es cierto que hablamos casi todos los días, pero hablamos de las cosas que hablan los amigos. Nada raro, ¿eh? Y el Barça, pues que quiero que gane siempre, claro. (Desde cerca de 216 centímetros de altura desciende una media sonrisa, la sonrisilla que recuerda al júnior Gasol).
- Tiene usted fama de estar enterado de todo al dedillo y al minuto. ¿Está todo el día en Internet o qué...?
- Je, je... Me puede preguntar lo que ha hecho el Barça de basket en cada partido cinco minutos después de que haya terminado, incluidos los puntos que ha metido cada jugador... de los dos equipos.
- ¿En qué ha cambiado Pau Gasol desde octubre hasta ahora?
- En que he conseguido que todos me respeten un poco más en esta Liga. Bastante más, diría yo. Había que jugar más agresivo y lo he hecho. Había que ser más duro, y lo he sido. Todo, desde las nominaciones de rookie del mes, los títulos y lo que venga, me lo he ganado yo solo. Ha sido un buen trabajo, ¿no lo cree? Así tengo las rodillas, claro... (Nota: tan rojas por las aplicaciones de hielo como las pinzas de un crustáceo cocido).
-Usted va a seguir en Memphis, claro. Por ahora...
- Está claro que no van a desprenderse de mí. Me gustaría, como a cualquiera, ir a un equipo ganador, pero eso tendrá que esperar... y yo aún tengo que seguir formándome como jugador. Claramente, aún puedo progresar y mejorar. En el equipo va a haber cambios, pero tiene margen para progresar, porque hay buenos jugadores jóvenes: Battier, Swift, yo mismo...
-Y Jason Williams...
- Nos vamos entendiendo mejor, ¿no? Como en todo, había que adaptarse.
-Jordan, Shaquille...
-Contra Michael Jordan jugué una vez, y, aunque lamento haberme perdido la segunda, me considero un afortunado por haberme podido enfrentar a él. Impresiona sobre todo la seguridad que transmite y el respeto que todos le tienen. Y contra Shaquille, si él está bien, no hay nada que hacer.
-Usted vuelve ahora a Barcelona, su ciudad, cuando termine este asunto, y...
- ...y me pierdo, y me escapo, y me voy a descansar: que se olviden de mí lo más posible.
- Hay por ahí, en el mes de junio, un Cataluña-Yugoslavia. ¿Tiene pensado jugarlo?
- Ufff... si es en junio, puede ser que sí.
- Y del Mundial de Indianápolis, ni hablamos, porque seguro que va con España...
- (Vuelve la seriedad del principio) No habrá incompatibilidad que me pueda apartar del Mundial. No iré a la liga de verano de los Gizzlies. Voy a hacer el plan completo con la selección, a jugarlo todo y a ganarle a quien pueda. Tuve muy buenas sensaciones con aquella medalla de bronce del Europeo de Estambul...
- Y, dígame, ¿se acuerda ahora de aquello que dijo sobre usted Manolo Saiz...?
- ¿Lo del dóping? No, para nada. Quedamos muy bien, no le guardo ningún rencor por aquello. Eso sí, me he puesto más fuerte, sobre todo en hombros y la parte de arriba. (Se ríe) Mire, mire... (Y los 216 inmensos centímetros de Pau Gasol se estiran, interminables: colman el túnel interior del MCI Center, el nido de Jordan, donde Pau desaparece escoltado por una comitiva de jefes de prensa, de los Grizzlies, de la NBA, de la embajada española. Hasta la vista, en Indianápolis...).
Antecesor ilustre
Pau Gasol se midió en Salt Lake City a Karl Malone, al que aspira a emular como ala-pívot dominante en la NBA.
Sin miedo a Garnett
Noticias relacionadas
La jugada de la temporada la protagonizó cuando, lejos de la zona, burló a Garnett y después entró a machacar.
Frente al mito
Pau Gasol tuvo que pellizcarse para asumir que estaba en pista frente al inconmensurable Air Jordan.