Fútbol Sala | Copa del Rey

La RFEF quiere lanzar su Copa del Rey

Tiene previsto organizar la temporada que viene su primera Copa del Rey de fútbol sala, en la que cambiaría las reglas.

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La Real Federación Española de Fútbol, por medio del Comité Nacional de Fútbol Sala (CN), tiene previsto organizar la temporada que viene su primera Copa del Rey de fútbol sala. Una iniciativa que todos esperaban desde 1994, año que nació dicho Comité, pero que va a lanzar nueve años después. Una Copa en la que pretende pluralidad de participación, con equipos de todas las categorías hasta llegar a una fase final.

También tiene intención de acercar las reglas de juego con las que se juegan al fútbol sala en España a las que rigen en FIFA, aunque todo indica que no será un cambió traumático, sino más bien un acercamiento.

El proyecto de organizar la Copa del Rey por parte de la RFEF es inminente, pero sus intereses se van a cruzar con los de la Liga Nacional (LN), que organizará su XIV Copa de España en Córdoba y cuya presentación oficial está anunciada para el próximo miércoles día 24, incluida la Supercopa. Todo indica que ambas organizaciones (CN-LN) consensuarán una salida satisfactoria para que ambas competiciones salgan adelante sin que una eclipse a la otra. Lo que es evidente es que esta competición por prestigio y presencia de los mejores equipos nacionales señalan a la que organiza la LN, después de trece años de organizarla con rotundo éxito como quedó demostrado en la última edición de Valencia.

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En cuanto a las reglas de juego, el CN tiene previsto convocar una comisión de reglas para tratar lo que ya está consensuado y que no es otra cosa que intentar equiparar nuestras reglas a las de FIFA de cara a la próxima temporada. Pero equipararlas sin traumatismos, por lo que nuestras competiciones mantendrían las reglas básicas y que hacen que nuestro fútbol sala esté un peldaño por encima del que se practica por el resto del planeta: el saque del portero, los saques de banda y córner y las tarjetas azules se mantendrían, a cambio se impondrían el resto de reglas FIFA que no afectan demasiado al juego, salvo las faltas indirectas, que aquí se impondrían sacándose de banda.

Otro debate sería si las competiciones organizadas por la Liga Nacional aceptarían el cambio, aunque todo indica que sí, al ser un paso que no afectaría demasiado a la actual filosofía del juego, que seguiría manteniendo su riqueza táctica.

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