Freire, ciclista multinacional
Freire se ha puesto en el mercado. Aún le quede todo este año de contrato en el Mapei, pero como no tiene mucha intención de renovar, se deja querer. Freire es un ciclista apetecible para cualquier equipo que se aprecie de grande. En España hay cuatro equipos que son alguien en el concierto internacional: ibanesto.com, Once, Kelme y Euskaltel. Estos dos últimos no tienen presupuesto para fichajes archimillonarios, pues estamos hablando de un contrato próximo al millón de euros. Quedan los otros dos y los dos le quieren. Ya es un orgullo que el fichaje estrella que pretenden sea el de un español.
Noticias relacionadas
Ahora mismo, Freire es de lo mejorcito que hay en el pelotón. No porque sea doble campeón mundial, que eso es carrera de un solo día, sino porque es hombre de Clásicas, de la Copa del Mundo, aunque aún no lo haya demostrado. Entre lesiones, entre zancadillas, entre recelos, el hombre aún no ha explotado. Puede llegar muy lejos, pero también se puede quedar en lo que ha sido, que no es poco, pero como no tiene regularidad en la temporada, pues tampoco se puede subir a la parra a la hora de exigir. Sobre todo, porque si le ficha un equipo español obliga a un cambio de planteamientos.
Los equipos españoles están diseñados para las grandes Vueltas. Ahí consiguen éxitos y rentabilizan la inversión de sus patrocinadores. Las Clásicas son otra cosa. Su escenario natural está en Francia, en Italia, en Bélgica. Aquí sólo las seguimos si las ganamos. Y eso para equipos con patrocinadores cuyo mercado está en España es una maniobra muy arriesgada. Como Freire no puede asegurar las victorias, la rentabilización de su fichaje llegaría sólo de la mano de una multinacional que tuviera intereses comerciales en Europa, que es donde se vería su maillot. Y ahí es donde está el quid de la cuestión.
