Liga de Campeones | Real Madrid

Por fin el equilibrio

Helguera es versátil y Makelele asiste a los centrales. Solari y Roberto se complementan en la banda. La medular encuentra opciones de ataque.

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Iván Helguera fue la solución a algunos problemas del Real Madrid. Dio estabilidad a la defensa, ejerciendo de segundo central en apoyo de Hierro, pero además tuvo fuerzas para llegar al ataque con capacidad para marcar gol. Tendrá que acostumbrarse Helguera a esta demarcación. Junto con Solari, fueron los jugadores que dieron un perfil sólido y versátil al Real Madrid que ha entrado en semifinales.

Helguera, Hierro y Makelele, como tres centrales falsos

No juega el Madrid con tres centrales pero la presencia de Makelele por delante de Hierro y Helguera le confiere esa apariencia sobre el campo. ¿Qué permite este dibujo? Que el balón llegue pocas veces suelto a los dos centrales y aún mucho menos un rival encarando en velocidad. Makelele hace de primer filtro. Asimismo, Helguera se permite el lujo de ir hacia arriba sabiendo que el francés le va a guardar la espalda. Hierro nunca se sentirá solo, su gran problema.

Solari y Roberto Carlos son los dueños de la banda

El equilibrio en el carril izquierdo está garantizado con Solari. Roberto Carlos ya puede elegir: subir o quedarse en el lateral viendo cómo el argentino progresa con esa velocidad endiablada que ahora demuestra. En la imagen superior se observa una situación curiosa. Kahn está sacando de portería y Roberto Carlos está por delante de Solari. El brasileño regresa de una jugada de ataque, pero no tiene que desgastarse a retomar su posición porque Solari le ha hecho el relevo.

La medular estable con tres en línea y dos por delante

En la imagen superior la línea horizontal refleja la estabilidad de la línea media del Madrid. Por la izquierda, con Roberto Carlos en esta rotación con Solari; en el centro Zidane, que busca ya el balón lanzado por Kahn para iniciar jugada. Y en el carril derecho, Figo. No ha espacios vacíos ni necesidad de doble trabajo de jugador alguno. Es el equilibrio puro que permitirá la circulación del balón con asistencia y apoyo al compañero más cercano. Los dos delanteros, Raúl y Morientes, permitirán a los tres medios encontrar jugadas de ataque más variadas. Cuando Raúl está más atrás, el Moro se queda muy solo y Zidane tiene que llevar más la pelota al no encontrar asistentes por delante. Con este dibujo, el orden en razonable.

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Presión del Madrid al hombre en busca del balón

La imagen inferior resume un partido tenso y tácticamente al límite. Veinte jugadores en cuarenta metros de largo. No hay tregua ni se conceden espacios. El balón va a caer por el aire pateado por Kahn y los dos equipos lo quieren. Cada jugador tiene a su par muy cerquita. La pelea por controlar el ritmo del partido dejó este dibujo tan peculiar de la pizarra del partido.

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