Liga de Campeones | Manchester-Deportivo

La lesión de Beckham reabre la Guerra de las Malvinas

La Prensa inglesa dice que el argentino Duscher es un asesino. No jugará el Inglaterra-Argentina del Mundial.

Beckham lesionado.
Actualizado a

Les resultará extraño a los ingleses, pero los aficionados argentinos han lamentado casi tanto como ellos la lesión de David Beckham. El centrocampista del Manchester United fue objeto de una dura entrada por parte del jugador del Deportivo, precisamente argentino, Aldo Duscher (maldita casualidad) y la lesión del Spice Boy puede costarle quedarse fuera del Mundial.

David Beckham sufre una rotura del segundo metatarso del pie izquierdo y su proceso de recuperación oscilará entre las seis y las ocho semanas. Es decir, que podría extenderse hasta la segunda semana de junio y (¡oh, fatalidad!) la cita de Corea y Japón comienza el 30 de mayo, pero con el agravante de que otro caliente Argentina-Inglaterra, ese duelo donde siempre se juega más que un partido de fútbol, en el que se airean viejas rencillas y hasta guerras, está fijado para el día 7 de ese mismo mes.

Por eso, puede escucharse ya a los aficionados albicelestes cuando se comunican para dar su opinión en las emisoras de radio que retransmiten programas dedicados al fútbol. Ahí va uno que resume la opinión de la mayoría: "Ojalá que se recupere y juegue, yo no quiero que estos hijos de p... tengan ninguna excusa, hay que dejarlos afuera otra vez como en el 98 para verlos llorar cuatro años más. Les habló Héctor Aure, de Barrio Norte". Ninguno ha sospechado de las intenciones de Aldo Duscher. En Buenos Aires se recuerda al ex jugador del Newell's como un pibe solidario, de buena técnica, pero no violento. Es más, los aficionados se han lamentado de que fuera precisamente un argentino el causante e la lesión "porque eso les dará motivos para hacerse las víctimas".

A la hora de disputar un clásico como el Argentina-Inglaterra, los hinchas albicelestes responden a los viejos códigos del juego. Si se trata del máximo rival hay que vencerle de un modo terminante y absoluto, sin que pueda discutirse nada previo.

Noticias relacionadas

Todo vale. Sólo dentro del campo vale todo. Ahí, sí, se festeja la furia, el temperamento, la violencia al límite y hasta, los goles ilegítimos o los recursos más arteros si sirven al objetivo último de derrotar al enemigo. Tal como sucedió con La mano de Dios, el primero de los dos goles que convirtió Maradona en el Argentina-Inglaterra del Mundial 86.

Hay demasiado odio histórico acumulado en Argentina contra Inglaterra, demasiada bronca reciente desde la guerra por la soberanía de las Islas Malvinas, de la que acaban de cumplirse 20 años, como para que el partido no se cargue de necesidad de victoria y se dispute bajo una intensa presión. Los jugadores argentinos saben que importa tanto vencer en ese partido como ganar la Copa del Mundo por tercera vez. Es un mandato de las tribunas populares, una ley no escrita que debe cumplirse de forma inexorable. Pero con Beckham, Owen, y todos ahí, adentro.

Te recomendamos en Polideportivo