España al asalto del reinado de Lampkin
Pilotos como Cabestany, Colomer o Freixa intentan acabar con la hegemonía del británico, que ya dura cinco años
Dougie Lampkin tiene motivos para preocuparse. Cierto es que durante un lustro nadie ha sido capaz de inquietar al campeón británico, dominador indiscutible del Campeonato del Mundo desde 1987; pero tampoco es menos cierto que las cosas han cambiado, y mucho, en los últimos meses. Así que el piloto de Montesa no debe estar nada tranquilo ante el desafío de la temporada que este fin de semana se inicia en Calviá (Mallorca).
Y es que todo lo bueno se acaba. Le ocurrió a un monstruo como Jordi Tarrés (siete coronas para el más grande de la historia) y quizá ahora le suceda a Lampkin. De momento, ya ha perdido el título mundial en pista cubierta y no comenzará el Mundial abierto en muy buena forma. Por si fuera poco, muchos son los que quieren acabar con una hegemonía que ya dura demasiado, comenzando por una representación española que desde hace tiempo es ya mucho más que Marc Colomer.
Porque si el gerundense (último campeón mundial antes de la Era Lampkin) se mantiene como una baza firme a los puestos de cabeza de cada prueba, hay otros nombres que no hay que perder de vista.
El más destacado de todos es el de Albert Cabestany. Un tarraconense de 21 años que ha sido capaz de destronar al mismísimo Doug en el certamen indoor y que ha perdido cualquier complejo que pudiera tener frente al británico. Sí, ahora gracias a él lo sabemos: Lampkin no es imbatible. Y es así porque Albert está en magnífica forma, no sólo física sino también psicológica, avalado por la confianza que le confiere haberse desprendido de cualquier complejo.
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Pero aún hay más. Otros jóvenes rebeldes como Marc Freixa, Adam Raga o David Cobos, que combinan la ambición de los que todavía lo tienen todo por demostrar con una experiencia y calidad ya suficientes para aspirar a la gloria.
Este el panorama para un Mundial que arranca mañana en España y terminará en septiembre en Japón, después de ocho pruebas a doble jornada. En total, 16 días de competición para proclamar el nuevo rey del equilibrio. Puede que Lampkin se recupere y dé aún mucha guerra, pero desde luego que ya no dormirá tan tranquilo.
