Entrevista Raúl López

"No me falta calidad para el reto NBA"

El habilidoso base es la baja más sensible del Real Madrid de Scariolo. Lleva cinco meses en el dique seco por una rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha.

<B>EL ÚLTIMA PELDAÑO.</B> Raúl afronta la recta final de su recuperación con un intenso trabao diario en la Ciudad Deportiva. Podría volver en menos de un mes.
Ricardo González
Diario AS
Licenciado en Periodismo en 1997 y desde ese año redactor de Diario AS. Se apasionó del baloncesto europeo mucho antes, cuando era un niño en los 80, y en la actualidad es cronista del Real Madrid, del que ha cubierto más de mil partidos entre la ACB y la Euroliga. Estuvo en Japón 2006, en el primer Mundial que ganó España.
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La luz ilumina el túnel, su recuperación es casi un hecho y la NBA no se ha olvidado de él. Utah Jazz llama a su puerta con insistencia.

-¿Todo este tiempo parado le ha hecho ver las cosas de otra manera?

—Es inevitable que cambie un poco tu visión de lo que te rodea. Lo importante es no perder el optimismo. No puedes decir que la situación es una mierda y venirte abajo. La lesión es una etapa más, no todo me iba a salir perfecto.

—¿Piensa que es un privilegiado?

—Siempre he sabido que lo era. Ahora, quizá, un poco más. Antes, me enfadaba por tonterías, por cosas sin mucha trascendencia. He ganado en paciencia, en aguante. Tampoco pienso que sea más maduro, soy el de siempre.

—¿Para cuándo su reaparición?

—Me encuentro bien, realizó los movimientos a tope, pero no es lo mismo ejercitarse solo que con los compañeros, donde el riesgo aumenta. De aquí a dos semanas se abre un periodo clave para la recuperación. Tengo muchas ganas, pero debo cuidar el exceso de motivación para no hacer tonterías. ¿Reaparecer antes del playoff? Podría ser.

—¿Fuera de la pista se aprende a ser mejor jugador?

—Lo que sucede es que a veces en la cancha cuesta percatarse de las cosas, y desde la barrera ves detalles que no percibes de otra manera... pero para mí no hay mejor aprendizaje que jugar.

—En el banquillo, al menos, se lo pasa pipa. No deja de reírse, sobre todo con los gestos de Lucio Angulo. ¿Tienen su propio código?

—No es que me dedique las jugadas, simplemente me hace bastante gracia su forma de celebrarlas.

—Los jugadores españoles son serios, ¿cree que les hace falta ganar en descaro para ambientar el espectáculo?

—Es necesario, subiría el interés. Fíjese en el fútbol, en la polémica de la Liga de Campeones. Todo el mundo está pendiente de lo que han dicho los jugadores del Bayern y de lo que responden los del Madrid. Los jugadores de baloncesto en España somos fríos.

—Habla de la popularidad del baloncesto. ¿Le agobia que le reconozcan?

—Por suerte en eso, el baloncesto no es comparable al fútbol. Voy a muchos sitios y la gente no me reconoce, podría participar en un botellón y no tener ningún problema. Por contra, me gustaría que las audiencias se igualasen.

—Un catalán en Madrid, ¿cómo fue su adaptación?

—Sin problemas, porque me encontré con personas fantásticas en el Madrid. También tengo una buena relación con Germán Gabriel o Felipe Reyes.

—Hablando de compañeros, ¿qué opina de de los Bosman B y de los extranjeros con doble nacionalidad?

—No me parece mal, me agrada la mezcla de diferentes culturas en el equipo. Si todos los equipos tuvieran doce jugadores españoles, la Liga no sería tan potente. Lo importante es que los españoles sean referentes en sus equipos y no se limiten al trabajo sucio, porque si es así la Selección se resentirá; y está claro que es la que engancha.

—Hábleme del futuro, ¿qué le comenta Gasol de sus posibilidades en EE UU?

—Que Navarro y yo podemos jugar allí con seguridad... y Pau sabrá algo. No es sólo que lo diga él, sino también lo que yo pienso. Otros pueden opinar lo contrario. Si hiciese caso a lo que dice la gente, no hubiera hecho tantas cosas. Tengo categoría suficiente para plantearme el reto. Si puedo llegar a la NBA será perfecto; no me obsesiono.

—Ha cambiado la mentalidad de los europeos: antes sólo se planteaban dar el salto a la NBA cuando eran estrellas consagradas. Usted, por ejemplo, no ha explotado en Europa. ¿Qué piensa?

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—La situación ahora es diferente, en EE UU los jugadores llegan a la NBA muy jóvenes. Los europeos que dan el salto, como Gasol, van mejor preparados. Para cualquier europeo con talento la NBA es ahora más accesible. Seríamos muy buenos si con 21 años hubiéramos demostrado todo en Europa. Se puede crecer como jugador en la NBA. Quizá me vaya el juego veloz e individualista de allí, pero para mí es un reto dirigir al Madrid en un baloncesto más táctico.

—Supongo que será difícil evitar la tentación cuando desde Utah le aseguran que le quieren ya junto a Stockton.

—Una cosa es el interés propio y otra que sean ellos los que te lo muestren, eso te hace pensar mucho más. A mí me gustaría jugar algún día en la NBA y el Real Madrid persigue que me quede mucho tiempo, lo que me encanta. De momento, me centro en recuperarme.

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