Atletismo | Ctos. universitarios de cross

Fondistas marroquís se fugan en un cross

Nueve atletas del equipo de Marruecos desaparecieron la noche anterior al Mundial Universitario celebrado en Santiago de Compostela sin dejar rastro.

Varios de los fondistas marroquíes que se han escapado.
Ángel Cruz
Redacción de AS
Actualizado a

Aprovecharon la negrura de la noche santiagueña para salir por las ventanas de su residencia —una especie de bungalows— y perderse Dios (Alá) sabe dónde. Eran nueve atletas del equipo de Marruecos que iban a competir en el Campeonato Mundial Universitario. Se marcharon con su ropa a cuestas, con su dinero en las carteras y con sus pasaportes a buen recaudo. La carrera se celebraba el domingo por la mañana.

La fuga se produjo el sábado por la noche, entre las diez y las once de la noche. A las diez se retiraron a sus habitaciones y una hora después los que no habían participado en la huida denunciaron la fuga a sus entrenadores y directivos. El jefe de la expedición les buscó por las calles de Santiago desesperadamente. Sin éxito. Sólo se comunicó lo ocurrido a los organizadores de la Universidad de Santiago cuando la carrera mundialista había terminado. Luego vino la denuncia a la policía.

Los escapados no han pedido asilo político. No se conoce el lugar en el que se han refugiado, aunque hay quien asegura que contaron con la complicidad de universitarios españoles de Santiago de Compostela. Sólo ellos y Alá (Dios) lo saben. Confraternidad universitaria más allá de religiones y fronteras. Hasta ahora estábamos acostumbrados a ver llegar a centenares de marroquís en pateras, Mediterráneo a través, ateridos de frío y con el miedo agarrado al cuerpo, controlados por la Guardia Civil en playas inhóspitas, ayudados por la Cruz Roja.

Pero nunca habíamos visto a atletas universitarios, estudiantes de Derecho o Literatura, pertenecientes a la clase media-alta del reino alauita, con un prometedor futuro asegurado, poner mar de por medio. Y al margen de las pateras, reservadas para la clase proletaria. Ellos llegaron a Santiago de Compostela en avión y en avión iban a regresar a Casablanca. Pero se han quedado aquí, quién sabe dónde.

Cuatro mujeres. De los nueve huídos, cuatro son mujeres. Sus nombres no se han facilitado, pero se pueden deducir por exclusión: son los que no corrieron en Santiago, lógicamente. Son exactamente nueve y responden a estos nombres: Ayad Lamdasem, Abdelá Uzza, Abdelkebir Lamachi y Rachid Kifri (hombres) y Sanae Afriu, Hanán Labied, Karima Rkaiba, Hafida Izem y Ahlam El-Kakdi.

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La policía española se movilizó de inmediato en busca de los fondistas, pero sin ningún éxito. La negrura de la noche se los había tragado en las calles de Santiago. Como se habían llevado sus billetes de avión se supuso que ayer por la mañana se presentarían en la terminal del aeropuerto de Santiago, tal vez arrepentidos de la escapada. No lo hicieron. Y se pensó, entonces, que aparecerían por la terminal de Barajas, escala camino de Casablanca. La policía les esperaba, pero tampoco estaban allí. Todo el equipo marroquí viajaba con visado colectivo, así que el Comisario Jefe de Santiago tuvo que hacer la gestión para que los marroquís fieles pudieran viajar sin problemas.

Silencio diplomático. Este periódico se puso ayer en contacto con la embajada de Marruecos en España (sin embajador, por el momento) y tras manifestar su desconocimiento de los hechos, indicaron a AS que llamase esta mañana por la mañana. Tampoco la Federación Española de Atletismo sabía nada sobre la fuga de los marroquís. Por su parte, José Luis Aguado, subdirector general de Cooperación Deportiva del Consejo Superior de Deportes, explicó a AS que "los marroquís llegaron con dos atletas reservas, que pretendían correr también. Les dijimos que no podían hacerlo. En la tarde del sábado hubo cambios en el equipo. Ahora todo parece raro, pero entonces no nos lo pareció así".

Por el momento un manto de oscuridad ha caído sobre los nueve marroquís que llegaron a España al margen de la patera. Nadie sabe nada de nada. Sólo Dios (o Alá).

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