Yo digo Juan Mora

Aznar juega, pero no paga

Juan Mora
Importado de Hercules
Actualizado a

Jugar con Tiger Woods ya es posible. No se trata de un videojuego, sino de hacerlo en carne y hueso, cara a cara. Eso sí, va a ser un capricho de ultramillonarios. Jugará quien más puje, y ya sabemos que en el golf, aunque se haya popularizado entre la clase media-alta, hay mucho millonario que daría lo que no está en los escritos con tal de jugar con Woods. Una experiencia única reservada a los mejores jugadores del mundo y, por esta vez, a quien tenga muchísimo dinero. El dinero no se lo va a quedar él. Irá a su fundación, que se dedica a mejorar las condiciones de los niños desfavorecidos.

Noticias relacionadas

Es una buena iniciativa, que bien podría imitarse en España con los deportistas más granados que tenemos. Porque, ¿a quién no le apetece intercambiar unos golpes con Ferrero, darse una vueltecita con Crivillé al lado, ser copiloto de Carlos Sainz o subir un puertecito —quien pueda—a rueda de Sevilla? Hasta podría montarse un partidito para tener la oportunidad de jugar con Raúl y Zidane, que tampoco hay que asustarse. Vimos hace unos años jugar a Ponce con el Madrid y a José Tomás con el Atlético y no desentonaron. Con un mínimo de buena preparación física podría valer.

Eso es lo que hace Aznar y no pasa nada. Ha jugado al tenis con Arantxa, al golf con Sergio García, al fútbol en el Bernabéu, ha corrido en los jardines de la Moncloa con Fiz y Antón, también llevó a Palacio a Climent, un medallista olímpico, para que le enseñara a manejar el remoergómetro que le regalaron, y con Muehlegg no ha esquiado porque suspendió la cita para que no le hicieran fotos con un tramposo. Viendo esta buena disposición de nuestros deportistas, bien podían hacer lo que Tiger, jugar con cualquiera destinando la recaudación a la beneficencia. Que no todos somos Aznar.

Te recomendamos en Polideportivo