EE UU gana a España 157-12
Que los americanos nos hagan jugar al tenis sobre hierba, es como si nosotros les retáramos a jugar a hockey sobre patines. Les sonaría a chino. Pues a eso nos suena ponernos a pegar raquetazos sobre una pradera. Cómo será la cosa, que Corretja siempre se escaquea para no jugar en Wimbledon. Por allí sólo ha aparecido tres años y no ha logrado más que ganar dos partidos, uno a Leconte en el 94 y otro al muy conocido Tebbat en el 96. Corretja, en su día, no se cortó un pelo a la hora de hablar sobre la hierba: "Para mí no tiene mucho sentido jugar sobre esta superficie. Pierdes ritmo y es aburrida".
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Corretja, desde aquella victoria hace seis años, no ha vuelto a ganar en hierba. Perdió en la siguiente ronda, y en sus tres apariciones posteriores (Halle 98, Wimbledon 98 y Halle 01), a la primera. Con estos antecedentes y ante su sinceridad, aunque ahora haya cambiado el discurso, no hay que esperar nada bueno. Su balance de 3 victorias y 6 derrotas es ilustrativo. Mejor es el palmarés sobre hierba de Robredo (4 victorias y 2 derrotas) y de Beto Martín (5 victorias y 6 derrotas). El de Balcells no cuenta, aunque el año pasado se apuntó a jugar en Nottingham y Wimbledon sin ganar ningún partido.
Total, que el equipo español se ha presentado en Estados Unidos con la experiencia de haber jugado 28 partidos sobre hierba (12 victorias y 16 derrotas) ante unos tipos que totalizan ¡199 encuentros! Como se les da mucho mejor, su balance mete miedo: 157 victorias y 42 derrotas. Sampras, él solito, ha ganado 99 contra 17 derrotas, y Todd Martin, 49 contra 18. Entre las victorias de éste hay una ante al mismísimo Sampras en la final de Queen´s del 94. Roddick y Blake están, al menos, a nuestra altura. Roddick: 5 victorias y 3 derrotas; Blake, 4 y 4. O sea, que preparémonos para lo que se nos avecina.
