Primera | Celta - Alavés

La máquina celeste, contra su bestia negra

Los vigueses no le han ganado al Alavés en los últimos siete partidos.

<B>QUIEREN LA VICTORIA</B>. El Celta lleva sin ganar al Alavés desde la temporada 55-56.
Quique Rubio
Redacción de AS
Actualizado a

Ganar o ganar. Esa es la premisa de un equipo como el Celta que está en racha y recibe a su bestia negra por excelencia, el Alavés. Los hombres de Víctor Fernández han conseguido tres victorias en sus últimos tres compromisos ligueros (mejor racha de la temporada después de sumar dos puntos de quince posibles) y el engranaje de la maquina de hacer fútbol celeste parece que vuelve a funcionar. Lo hace en el tramo final del campeonato, donde los grandes se juegan la gloria, y la gloria para el equipo vigués esta temporada sería entrar en la Champions. Mal encaminados no van, desde luego, pero primero tendrán que conseguir los tres puntos ante los hombres de Mané, que tienen una de sus últimas oportunidades para engancharse al tren europeo.

Las armas de los olívicos serán las de siempre: buen juego, manejo del balón y capacidad goleadora de todos sus hombres. Para muestra un botón. En los últimos tres encuentros han conseguido la friolera de 13 goles y en el choque de la Catedral golearon al Athletic (1-6) con tantos de seis futbolistas diferentes. Pero Víctor Fernández se guarda otra arma que está cargada y tiene ganas de guerra. Se trata de Catanha, que vuelve a ser aquel depredador del área que convertía en gol todo lo que tocaba. Por lo pronto ya está al frente de la tabla de máximos goleadores y en estos tres últimos partidos ha sumado cinco goles. Mejor imposible.

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Pero ya decíamos que se enfrentan a su bestia negra. Y es que el Celta no gana a los vitorianos desde la campaña 55-56. Si con esto no fuera poco, en las tres últimas visitas de los hombres de Mané a Balaídos, tres empates a uno. Además, Víctor Fernández no sabe lo que es ganar al Alavés. Lo ha logrado con todos los rivales contra los que ha jugado, pero le queda la espinita de los albicelestes y el ahora desterrado en la División de Plata, Numancia. Cosas del fútbol que diría el entendido, aunque siempre se podrá argumentar que las estadísticas están ahí para romperse.

El Alavés no es, ni mucho menos, el de principio de campaña. El que deslumbraba por su seriedad atrás y resolvía al contragolpe. Ahora la zaga hace aguas y el técnico podría probar con una defensa de tres centrales compuesta por Coloccini, Karmona y Téllez para frenar el arsenal ofensivo celeste. Difícil tarea porque cuando los vigueses ponen el piloto automático han demostrado que pueden barrer a cualquiera. Por último dos reencuentros, Jordi regresa a Vigo y Desio podría reaparecer, tras siete meses de lesión, en la que fue su casa.

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