Entrevista Alfredo Di Stéfano

"Me dieron y dije: ¡Cómo pegan estos gallegos!"

"Cuando era joven nunca pensé que acabaría en Madrid".

50 años se cumplen de la aparición en Chamartín de Alfredo Di Stéfano.
Carmen Colino
Editora Jefe de Eventos deportivos
Editora jefe de Eventos Deportivos. En AS desde 1996, de ellos 22 años en la sección del Real Madrid siendo responsable de la misma desde 2006. Dos años en redes sociales y ocho de responsable de Verticales y Actualidad. Vicepresidenta de la Asociación de la Prensa Deportiva de Madrid. Colaboradora de El Chiringuito de Pedrerol, Atresmedia.
Actualizado a

50 años han pasado desde que llegó a España por primera vez.

Sí, cuando era joven nunca pensé que acabaría en Madrid. Pero le contaré algo, algo premonitorio. La primera foto que me hice con mi novia, hoy mi mujer Sara, fue en Palermo al lado del monumento de los españoles. Al cabo de los años vinimos a parar aquí.

¿Qué recuerda de aquel viaje por Europa?

Fue una excursión fantástica. Era la primera vez que venía a Europa. Quién me iba a decir que conocería el mar Mediterráneo. Vinimos de gira. Primero estuvimos en Valencia, luego Madrid, Sevilla y Las Palmas.

¿Y del partido?

Para nosotros el partido era una gran reválida. Teníamos jugadores muy buenos. Veníamos de Colombia, pero todos eran de fuera. Teníamos ocho argentinos, un paraguayo, un uruguayo y un peruano. Fue una aventura y nunca pensamos que podíamos ganar.

Y acabaron llevándose el torneo...

Empatamos en el primer partido y le ganamos al Madrid 2-4. ¡Qué alegría! No se nos dio nada mal. Me eligieron el mejor jugador del torneo.

También se llevó una patada de Alonso.

Gabriel Alonso, sí señor. Me dio una patada en el tobillo al ir a entrar en el área. Lo primero que pensé fue: ¡Estos gallegos cómo pegan! Estuve un tiempo con molestias y eso que yo siempre fui muy duro. Quizá con un poco más de experiencia le hubiera dicho algo, pero era joven y se trataba de mi primer viaje, así que me quedé con la patada y me callé la boca.

Y Santiago Bernabéu, ¿Cómo fue su primer encuentro con él?

Muy bueno. Estuvimos charlando, fue un hombre muy asequible y muy atento con nosotros. No se separó de nosotros porque quería quedar muy bien. Le vi por primera vez cuando vino al hotel Nacional donde estábamos concentrados porque quería que dos jugadores fuéramos a Radio Nacional de España con Alcaraz, un periodista de la época, para que promocionáramos el partido. Las estrellas no quisieron ir, así que nos tocó la china a los novatos, así que fui yo.

¿Le sorprendió Chamartín?

¡Por supuesto! Era un campo grandísimo, aunque yo conocía el de River que era fantástico también. Pero de aquellos días en Madrid me quedo con todo lo que nos llovió, fue horroroso.

Y eso que España era el país del sol.

Noticias relacionadas

En aquel momento no. Me impresionó la cara de la gente. Eran muy amables, pero estaban tristes y todos vestían de negro. Era una época difícil aquí. Nosotros lo pasamos bien, fuimos a los toros y vimos al Estudiante y a Antoñete, que empezaba a despuntar. Mire, aquí me hice un abrigo en El Corte Inglés y le compré a mi hija aquella muñeca, la Mariquita Pérez, la más grande que había. Me llevé turrón y buenos recuerdos. Lo peor fue las nueve horas y media que tardamos de Valencia a Madrid en autobús.

¿Tanto le gustó que volvió para quedarse para siempre?

Mi etapa en el Millonarios había acabado. Estaba harto de ir de un sitio a otro, me llegó la oportunidad y no la desaproveché. Dicen que a Bernabéu le gusté en aquel partido, no lo sé. El primer contacto fue tiempo después. Volver para quedarme, fue mi mejor decisión.

Te recomendamos en Polideportivo