La cantera en el Olimpo
Los chavales visitaron la Acrópolis entre la curiosidad de los turistas españoles.


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Un madrugón con mayúsculas se dieron seis de los ocho canteranos que se trajo Del Bosque hasta Atenas, aparte de César, Solari, Celades y los fisioterapeutas, para visitar la legendaria Acrópolis. El paseo mereció la pena, por el buen día que hizo y porque los madridistas disfrutaron de un trocito de historia en el Olimpo de los Dioses. Pasaron inadvertidos hasta que un grupo de chavales los reconocieron por el escudo. "¿Dónde está Morientes? ¿Y McManaman?", preguntaban sin parar. La visita al Partenón fue un baño de masas. Grupos escolares rodearon a los canteranos. "¿Eres Pavón?", "No, yo soy Bravo", decía el lateral izquierdo. Siguiente pregunta: "Y tú, ¿quién eres?", dijo otro en perfecto español. "Soy Portillo", respondió el delantero. "Bordillo", interpretó.
Ya hubo juerga para el resto de la visita por el cambio de nombre que le dieron al canterano. Llegaron un poco más tarde Toni Grande, Amieiro y Javier Miñano, que visitaron las ruinas griegas con un poco más de tranquilidad, acompañados de un guía. Coincidieron con el colegiado del partido Messina, que al igual que los madridistas aprovechó la mañana libre para visitar la Acrópolis acompañado por los jueces de línea y el cuarto árbitro. Finalizaron la visita a media mañana con tiempo para ver el vídeo del Panathinaikos y conocer la alineación por boca de Del Bosque, que se quedó en el hotel. Solari, un devorador de cultura, prometió volver para conocerlo todo con un poco más de calma.