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El presidente más rojo del Madrid

Copa del rey | Real Madrid-Deportivo

El presidente más rojo del Madrid

El presidente más rojo del Madrid

Antonio Ortega, coronel del Ejército Rojo, presidió el club en 1937-38.

Esperaba con impaciencia la aparición del Libro Oficial del Centenario. Pensaba que los viejos legajos, que reposan hace años en los sótanos del Bernabéu, habrían sido desempolvados, analizados y que nos aportarían nuevas luces sobre las épocas oscuras del Club blanco.

Por fin ha llegado a mis manos el anhelado ejemplar. Lo he repasado este fin de semana y mi decepción ha sido enorme. Iluso de mí, esperaba encontrar el informe (1939) de Hernández Coronado a los nuevos directivos de postguerra y sólo veo dos líneas y media para reflejar un histórico trienio.

Comprendo que en 1940 la primera historia madridista elaborada por Manuel Rosón bajo el seudónimo de "Un Veterano", y represaliado por el franquismo triunfante, no entrase en esos berenjenales. Menos disculpa tiene el Libro de Oro (1952). Ignora a Rafael Sánchez-Guerra, presidente que salvó al Madrid F.C. de la expropiación de Chamartín para prolongar la Castellana. Supongo que se le ignoró por pertenecer al bando de los perdedores en la contienda.

En el Libro de Oro el periodo bélico se reduce a: Poco después, la guerra civil ensangrienta al país. La vida del Club se paraliza. Algunos buenos madridistas guardan el tesoro que representa su documentación y sus reliquias. Mientras tanto, en su campo de juego se celebran partidos de fútbol y festivales gimnásticos, casi a diario, organizados por las fuerzas militares. Sin estropear sus instalaciones, en los espacios libres, se ve crecer una pequeña huerta.

Ni en el libro de las Bodas de Oro ni en el oficial del Centenario se escribe una sola palabra sobre la incautación del Club por la Federación Deportiva Obrera; de la Junta directiva presidida por Juan José Vallejo, con Hernández Coronado de secretario general; del intento de solucionar el problema profesional de los jugadores de la plantilla participando en el Campeonato de Cataluña; de las maniobras del Barça para que ello no sucediese, a pesar del apoyo del sindicato de futbolistas catalanes a sus compañeros madridistas; del nombramiento de Antonio Ortega como presidente del Madrid F.C. cuando se retornó a una aparente normalidad en un Madrid semisitiado...

Hay una frase reveladora en el Libro de Oro ... en su campo de juego se celebran partidos de fútbol y festivales gimnásticos, casi a diario... Ello exigía una organización, unas infraestructuras, un personal que atendiese las instalaciones deportivas. Y todo ello durante tres años.

¿A quiénes se refiere el texto algunos buenos madridistas guardan el tesoro que representa su documentación y sus reliquias? Son merecedores del agradecimiento histórico del Club y sus nombres deben figurar con letras de oro en la Historia del Centenario. Pues ni una línea de reconocimiento a quienes salvaron el patrimonio histórico del Club, Pablo Hernández Coronado y Carlos Alonso Rodríguez.

En la Enciclopedia de AS (tomo 7) hemos rendido tributo de admiración a ambos, pero en el Libro Oficial ni una mención de estos beneméritos actores. ¡Vae victis! Ante la aparición de nuestra obra, muchas personas se han dirigido a AS aportando nuevos datos sobre aquella época. A veces confusos, en otras ocasiones incompletos, pero siempre motivo para surcar nuevos e ignotos mares. Afortunadamente he podido contar con un timonel extraordinario: Félix Martialay, sin duda la persona que con mayor intensidad ha estudiado, en ambas zonas, los avatares de nuestro fútbol durante la guerra.

Ha sido imposible, hasta ahora, encontrar cuándo y cómo fue relevado Juan José Vallejo en la presidencia madridista. ¿Falleció en la defensa de Madrid o fue encargado de otras responsabilidades incompatibles con su labor como presidente madridista? Sí es incuestionable que en 1937 y 1938 era presidente don Antonio Ortega Gutiérrez, tal y como reflejan las publicaciones de entonces.

¿Quién era Antonio Ortega? Nacido el 17 de enero de 1888 ingresó en el ejército el 22 de febrero de 1906. En 1936 era teniente de carabineros cuando el 20 de julio formó una columna de milicias y ocupó Irún en nombre del Gobierno de la República. Fue el defensor de la población fronteriza y sus méritos le encumbraron a gobernador civil de Guipúzcoa el día 5 de agosto. Tres meses después fue encargado por el coronel Prada de la defensa de Madrid en el sector de la Ciudad Universitaria, desarticulando la ofensiva del ejército de África. Así pasó a ser considerado como uno de los héroes populares de la lucha contra el fascismo.

Este fue el hombre elegido para normalizar la situación en el incautado Madrid F.C. Su presencia fue frecuente en el palco de Chamartín y sus hijas realizaron en ocasiones el saque de honor en encuentros futbolísticos. El Madrid F.C. organizó bajo su mando el campeonato "Trofeo del Ejército del Centro". Manifestaba Hernández Coronado: El premio que se otorgará a los vencedores no será, para salirnos de lo corriente, ninguna Copa. Es criterio sustentado por todos nosotros, refrendado por nuestro actual presidente, el coronel Ortega, en quien el Madrid y la afición deportiva ha encontrado un ilustre defensor.

En un reportaje aparecido el 15 de noviembrer de 1938, ilustrado con su fotografía, se reproduce: El coronel Ortega, presidente del Madrid F.C. con quien hemos tenido una entrevista ... se ha expresado en los términos que siguen:

-La nueva práctica del deporte, aplicada a la guerra, ha evitado, en primer lugar, el preciosismo y la exhibición, y ha conseguido que los soldados, libres de antaños prejuicios, fortalezcan sus músculos, alimenten sus pulmones y posean una resistencia esencial hoy en cualquier clase de combate....

-... El fútbol no se parecerá en nada al que se practicaba antes del 18 de julio. Me refiero a su organización, naturalmente. No se comerciará con las fichas, ni con los "ases", ni la juventud.

-... El Madrid, y yo estimaré mucho que así sea, debe conseguir el mejor campo deportivo de España, el más importante estadio. Madrid, que se ha ganado heróicamente su capitalidad, debe tener todo aquello que poseen otras ciudades que han sido más frívolas con relación a la guerra. Todos entonces debemos ayudar al gran club, sin importarnos otros de la misma región. Estos estarán después...

Este último deseo de un coronel comunista podría haberlo suscrito el mismísimo Santiago Bernabéu.

La ideología de Ortega era afín a la del Partido Comunista y se reflejó en los últimos días de la guerra. Mandaba el Tercer Cuerpo de Ejército cuando se produjo el enfrentamiento de la Junta de Defensa, presidida por el coronel Casado, y las tropas bajo mando comunista.

Ortega tomó partido por el general Barceló y el 27 de marzo fue destituido de su cargo. No fue fusilado con Barceló y en estos momentos ignoro, todavía, si emigró a la Unión Soviética o si fue detenido por las fuerzas triunfadoras.

Ortega fue, según mis cuentas, la decimoquinta persona que ocupó la poltrona presidencial en la centenaria historia.

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