Porti en Oporto
El posible debut del supergoleador de la cantera centra la atención del partido en Das Antas, donde sumar un punto pondría al Madrid en cuartos.
En un partido de menor historia, todos los ojos giran hacia un chaval de 19 años, Javier Portillo. No será titular porque Morientes está recuperado de una ligera inflamación en un pie, pero lo probable es que el supergoleador de la cantera disponga de unos minutos a lo largo de este partido ante el Oporto. Quizás el debut de Porti, como le llamaban ayer sus nuevos compañeros en el entrenamiento en Das Antas, sea lo más atractivo de un descafeinado Real Madrid que buscará el punto decisivo para pasar a la siguiente fase de la Champions.
Hoy no es un día de cracks, no habrá Zidanes ni Figos sobre el césped. Esta noche la estrella es el mejor producto surgido de la fabrica blanca en los últimos años: Casillas, Pavón, Raúl Bravo, Miñambres y la esperada irrupción de Portillo, el ariete que deslumbró en Tercera con 25 goles, y que ahora en Segunda B suma 10 en 12 partidos. Del Bosque le avala, no en vano fue quien le sacó hace nueve años del Aranjuez. Ayer, en el santuario del Oporto, el técnico sentía un orgullo especial viendo al chaval peleando por la titularidad con los mayores.
Es verdad que Portillo no consiguió marcar un gol en la pachanga disputada bajo una espesa lluvia en Das Antas. Pero también fue emotiva su lucha, su intención de gustar y de asumir riesgos. Tantos que se llevó una buena tarascada de César. Con su figura algo espigada, de poco músculo y mucha fibra, gambeteó emparejado con Morientes, su mejor consejero. Hoy se enfundará la camiseta número 39, blanca inmaculada. Su familia, en la grada. Si Del Bosque le da minutos, morderá el césped.
Noticias relacionadas
Portillo distrae la atención, pero hay un punto importante en juego. El de la tranquilidad para el Madrid. El Oporto anda malherido en su Liga y se la juega todo a la Champions. Y además quiere la revancha del Bernabéu. El vetusto estadio de Das Antas, ya se construye uno moderno para Portugal 2004, se llenará a reventar.
Del Bosque alineará un equipo inédito, plagado de chavales y quizás con César en la portería. Dice el técnico que hay madera para ganar o empatar. La realidad es que nadie será presa de un ataque de nervios en Oporto. Hay tiempo para rectificar. Pero el Madrid nunca debe defraudar. Toda Europa espera mucho del club Centenario que apunta a la Novena. En Das Antas quedó la huella de la Séptima y la Octava. Hay buenas vibraciones...