Raúl tira del Madrid
"Yo disfruto jugando al fútbol pero, la verdad, cuando más disfruto es en situaciones límite. Ahí es cuando uno se hace grande", confesó Raúl en AS.

Fue como si tuviera prisa por hacer, en un cuarto de hora, lo que habitualmente hace en noventa minutos. Raúl salió del banquillo, un sitio poco habitual para él, y desmontó la pizarra de Mané con su insaciable ambición. La secuencia de sus intervenciones es esclarecedora: gol, pase de gol a Flavio y penalti provocado. Cada cuatro minutos un balón procedente de su zurda o, a lo peor para la defensa alavesista, el propio Raúl acompañado del balón, rondaban la portería de Kike con evidente peligro.
No estaba claro que estuviese recuperado de la contractura, de hecho, mantenerlo en el banquillo de inicio acrecentó las dudas sobre su estado físico. Pero él las disipó. Raúl habló en el campo y los técnicos en la sala de prensa. Mané alabó su instinto goleador y su picardía: "Ha liquidado como un matador. Se tiró. Fue hábil". Raúl confirmó ayer algo que confesó en AS en una entrevista a J.J. Santos: "Yo disfruto jugando al fútbol pero, la verdad, cuando más disfruto es en situaciones límite. Ahí es cuando uno se hace grande".
Ayer la situación tenía pinta de ser límite. Con el equipo perdido en el campo, Del Bosque descubrió una nueva función en Raúl. "Era muy útil tener a Raúl en el banquillo para poder reaccionar en cualquier momento", confesó el técnico al finalizar el encuentro. Del Bosque utilizó a Raúl como una especie de Cid Campeador y Raúl, como siempre, cumplió.
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No salía del banquillo desde mayo de 2001
Raúl no era suplente desde la jornada 35 de la pasada temporada. El Real Madrid se desplazó a Vallecas para enfretarse al Rayo. Raúl sutituyó al brasileño Savio a falta de 32 minutos de finalizar el encuentro. En Liga de Campeones la última vez que salió desde el banquillo fue en septiembre de 2000, en Leverkusen.