Muehlegg casi no sale por hemoglobina alta
Minutos antes de los 50 km, un control de sangre dio una medida ilegal, Johann alegó diarrea y dos tests posteriores fueron correctos.


Durante 20 minutos de altísima tensión en el hospitalito de pistas de Soldier Hollow, Johann Muehlegg hubo de superar hasta tres controles de hemoglobina por una sencilla razón: el primero de ellos dio 17.5, una tasa superior a lo permitido. Muehlegg solicitó de inmediato la realización del segundo control, alegando "irregularidades en la circulación y fluidos sanguíneos a causa de una diarrea y la dieta".
Tras cinco minutos de espera, el segundo control arrojó resultado legal, por lo que se procedió, a la realización del tercer y definitivo análisis: si el segundo test también hubiera excedido el límite legal, Muehlegg habría sido apartado inmediatamente de la competición. Como el tercer control fue bueno, a Muehlegg se le permitió tomar la salida: llegó a la carrera desde el hospital, con la cara congestionada por el susto, mientras su guía espiritual, Justina Agostinho, esperaba ansiosamente.
La prensa internacional, sobre todo la rusa, se echó encima de Juanito por una información de la cadena alemana ZDF sobre presuntos problemas del campeón en sendos controles de hemoglobina. Los medios, alertados, apenas dieron un respiro al triple campeón olímpico. Los rusos alegaban que a su esquiadora Larissa Lazutina no se le dio "la oportunidad de rebatir el primer test de hematocrito". Por lo que parece, la delegación rusa no reclamó los análisis en tiempo y forma previstos.
Muehlegg, que insistió en la frecuencia de sus entrenamientos "a más de 3.000 metros de altura", se defendió así: "Es cierto que he pasado varios controles de sangre antes de la prueba y que un control era más alto que otro, pero no diré los resultados, porque son secretos y, claramente, podía haber irregularidades en las mediciones, porque mi fluido (circulación) de sangre estaba alterada: por la noche había tenido diarrea. Hay que confiar en los controles, es un sistema muy caro, pero esta vez estaba claro que mi misma sangre podía provocar irregularidades en la máquina. ¿Los rusos van a protestar? Yo nada tengo que ver con eso: creo que todo el mundo tiene derecho, al menos, a dos controles. Como todo el mundo ¿no?".
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Control tras la prueba. Al cierre, la delegación rusa no había presentado una protesta formal, pero Muehlegg fue sometido a controles especiales, cuyos resultados serán conocidos en los próximos días.
Y, entre idas y venidas de la palabra control, Muehlegg dio las gracias a todos sus apoyos: "Quiero hablar en español y dar las gracias al Rey, al presidente Aznar y a todo el pueblo que me ha ayudado en estos días. Ahora soy muy feliz, aunque esta ha sido la carrera más dura de mi vida: en los últimos cinco kilómetros sabía que estaba cerca de Ivanov, pero no reconocía las imágenes ni oía nada. He entrenado muchísimo en altura y he tenido que seguir un régimen especial sólo con bebida y carbohidratos. Ahora estoy feliz, feliz".