Yo digo J.J. Santos

La rebeldía de Solari

J.J.Santos
Redacción de AS
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Los suplentes, por definición, deben ganarse la titularidad con juego y goles y no poniendo caritas al entrenador cuando llega éste cada mañana a la Ciudad Deportiva. Puede que a algunos les de resultado pero el público juzga por lo que ve y eso acaba siendo definitivo. Hace tiempo que el argentino Solari se ha enfundado la camiseta número doce. Y su trabajo le ha costado. No es precisamente un privilegiado del técnico. Tampoco juega minutos haciendo camarillas. Simplemente sale y cumple, incluso cuando el barco de los suplentes naufraga de manera lamentable. Así de sencillo. Vamos, que hace su trabajo, se ducha y espera la próxima revancha. Como buen argentino, no pierde el espíritu competitivo por mucho que caliente banquillo.

Solari viene a ser el McManaman del pasado año. Aquel tipo que encandilaba al público jugando a tope los minutos de la basura, marcando goles decisivos, mostrando la mejor de sus sonrisas cuando se veía en la lista de reservas, proclamando el orgullo de ser uno más en una de las plantillas más importantes de Europa. Eso es lo que llega al que paga. Lo demás son excusas de perdedores, ventajismo ante la bondad de carácter de Del Bosque y ganas de enredar. Ahora que llegan los tres meses decisivos, el Real Madrid necesita ese corte de jugador para solventar papeletas como la de ayer. Solari, además, amenaza a determinados titulares.

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