Primera | Tenerife

Pérez destituye a Mel y Felipe podría dimitir

El técnico se despedirá hoy de la plantilla. Cobrará todo el contrato.

<B>CORTA AVENTURA</B>. La trayectoria de Pepe Mel en el Tenerife no ha llegado a buen puerto. El técnico madrileño fue cesado ayer.
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El cese de Pepe Mel como entrenador del Tenerife era un secreto que corría a voces por toda la Isla. Aunque el presidente pidió a primera hora de la mañana de ayer tranquilidad en el entorno, la decisión del despido del técnico madrileño ya se había tomado en la madrugada del domingo al lunes de manera unánime por el Consejo de Administración blanquiazul. La apuesta del presidente por un entrenador novel en el regreso a Primera llegó a su fin, que junto a su segundo se despedirá hoy de la plantilla. En un principio, el acuerdo alcanzado significa que el técnico cobre todo lo pactado de aquí hasta final de temporada. Además, esta situación podría provocar la dimisión de Felipe Miñambres como director deportivo de la entidad chicharrera, según informó anoche Radio MyD, ya que éste no está de acuerdo con el cese de Mel y el fichaje de Clemente.

Desde que el Tenerife logró el ascenso en junio pasado en Leganés, la primera tarea que Javier Pérez encargó a Felipe Miñambres fue encontrar sustituto a Rafa Benítez, que ya se había comprometido con el Valencia. Sonaron Juande Ramos, Fernando Vázquez y el propio Javier Clemente, pero finalmente saltó la sorpresa con la llegada de Pepe Mel, un técnico joven, sin experiencia en Primera, que había logrado salvar con solvencia al Murcia en Segunda División y que hace un año dirigía al Coslada en la Tercera División madrileña. Una apuesta arriesgada, muy arriesgada.

Nada más aterrizar en la Isla, Mel sentó las bases de su equipo: gusto por el buen trato al balón y fútbol ofensivo, dos valores que con tirón entre los aficionados blanquiazules, que aún recordaban con nostalgia los tiempos de Valdano y Heynckes en el banquillo del Heliodoro.

Primeras dudas

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De entrada, Pepe Mel, fiel a sus ideas, apostó por un sistema ofensivo: un 4-4-2 con rombo en el centro del campo. Atrevido y con Hugo Morales como canalizador de todo el juego ofensivo del equipo. La pretemporada permitió soñar y crecer esperanzas entre los aficionados. Sin embargo, la realidad de la Liga empezaba a dictar un camino opuesto. Mel, ante los resultados adversos, cambió su sistema, sentó al mediapunta argentino y pasó a utilizar un doble pivote defensivo en la medular.

El Tenerife nunca llegó a abandonar los puestos comprometidos de la clasificación y durante buena parte de las 26 jornadas que ha durado la aventura del técnico madrileño en la Isla ha ocupado zona de descenso. El buen juego realizado por el Tenerife no ha servido para que Mel conservara su puesto. El poco acierto goleador y los resultados han dictado sentencia.

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