Iker no voló
El snowboarder donostiarra no entró en la final y terminó en el puesto 23º de la general, peor que en Nagano. Se resintió de una lesión en el codo.

"No os creáis nada del tubo", "Don´t believe the pipe", es una de las máximas más cínicas de los snowboarders de las montañas salvajes de California. "Nadie ha hablado de medallas para Iker, excepto la prensa", decía el acongojado Jesús Fernández, padre del snowboarder donostiarra. La verdad: sí que hablaron. O hablamos todos, pero "don´t believe the pipe...", no se lo creyó ni Iker Fernández, que era quien tenía que creérselo.
...No, porque cuando uno vuela y se desliza sobre paredes heladas de cinco metros de altura y 155 metros de recorrido total entre los elementos más enloquecidos de una tribu de antropoides de montaña, hay que jugarse el físico. O quedarse en casa, si no se puede ir al combate con el cuchillo entre los dientes.
Así que, en presencia de los príncipes herederos de Noruega, con la impactante Mette Marit (más de 1.80, algo tremendo) mandando ante los objetivos, y con un juez japonés llamado Kyoji Yokoyama dispuesto a no perdonar una, Iker Fernández resultó ser la cruz atribulada de Johann Muehlegg...
Iker tenía que haber cruzado la calificación entre los 10 primeros: arrancó en segundo lugar, sin referencia y sumó 31 puntos que le dieron el puesto 17: los seis primeros iban directamente a la final. Escasamente le salió su truco preferido, el max twist. Con la normativa de otros campeonatos, ni siquiera hubiera pasado a la repesca, pero en los Juegos se concede una segunda masiva oportunidad. Y aquí, Iker, sin chispa ni transmisión, arrojó la toalla, otra vez en el puesto 17 (31.1 puntos)... sobre los 27 supervivientes. Puesto 23 en la general definitiva, peor que en Nagano.
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Luego, Fernández culpó del desastre a su reciente lesión de codo. "A partir de ahora es cuando empezaré a estar bien", dijo, mientras finlandeses y noruegos (Mette Marit...) hacían tirabuzones inconcebibles para intentar batir al americano Ross Powers, campeón al final. No se hunde el mundo, claro, pero un fracaso sí que es. No os creaís nada del tubo.
Iker Fernández: "El mundo no se va a hundir por esto"
"No ha podido ser, otra vez más. En la primera manga he tenido algún fallo, casi me salgo y he tenido problemas. En la segunda manga he intentado ir con mucha más amplitud, pero tampoco me han salido las cosas tal y como a mí me hubiese gustado. No sé si la lesión de codo ha influido, pero sí está claro que atrasó mi preparación para los Juegos, porque a principio de temporada estaba en muy buena forma y aquí he tardado en cogerla. He podido entrenar, pero no a saco como el resto, que es lo que hay que hacer antes de los Juegos. No estoy enfadado. Aquí se viene a hacerlo lo mejor quepuedas. El mundo no hunde por esto".