Remató Corretja
Ferrero perdió contra El Aynaoui y Álex tomó la responsabilidad de jugarse el punto definitivo ante Alami, que se retiró por lesión cuando estaba perdido.

Para una vez que Corretja se puso torero se le murió el toro delante. El día que eligió para convertirse, por fin, en el héroe de España su rival se desparramó por una lesión en los abductores, molestia que se localiza cerca de otra zona en la que convergen valores y congojos. La verdad es que el gran mérito de Corretja fue saltar al ruedo tras la derrota de Ferrero, con la eliminatoria mirando a Marruecos.
Pero ni Corretja ganó gracias a la retirada de Alami ni España superó el cruce por una lesión del contrincante. Corretja ya tenía vencido a su rival y España confirmó lo que se sabía, que es superior a Marruecos, pero tampoco mucho.
Por tanto, el equipo español pasa a la segunda ronda de la Copa Davis y su siguiente destino será EE UU (5-7 de abril) donde esperan Sampras y Roddick. Allí demostrará su verdadera capacidad para afrontar una Davis sin repartir ella las cartas.
Pero aquella será otra historia. En la que ahora toca contar, era conocido que el veneno de la eliminatoria estaba en que ganar sería normal y perder un desastre apocalíptico. Así pues, la victoria sirve, por encima de todo, para redimir a Corretja, valiente en el momento en que había que serlo, porque la mentalidad es lo único que le separa de ser un tenista casi perfecto.
Hay unión. La otra gran noticia es que hay sentimiento de equipo, y eso es mucho en el mundo de los celos. Los capitanes tienen responsabilidad en la unión, pero queda por saber si la fórmula seguirá funcionando en tiempos de guerra.
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Por cierto, Ferrero es humano, dato este que no estaba confirmado, aunque podría ser que fuera una divinidad en baja forma.
Al final dio pena ganar mientras el enemigo lloraba y eso demuestra la categoría que lucen los que no se conforman sólo con vencer, los que se niegan a rapiñar triunfos, los que un buen día se levantan y, sin saber por qué, ya tienen cara de campeones.