Los carteles franceses ofenden a sus rivales
Como ya ocurrió con Japón y Alemania, Rumanía se siente ofendida por el póster de su partido en París, en el que figura un violinista zíngaro.


Les Bleus 2002: à la conquéte dune 2ème Coupe du Monde" (Los azules -es decir, Francia-, a la conquista de su segundo Mundial). Ése es el lema que la Federación Francesa de Fútbol (FFF) utiliza para presentar los amistosos que los vigentes campeones de Europa y del mundo disputan en el Stade de France.
Pero la consigna no parece hacer mucha gracia a los rivales. Rumanía, la próxima selección que visitará Saint-Denis (13 de febrero), se considera ofendida por el cartel que anuncia el partido, en el que Robert Pires y Thierry Henry escoltan la figura de un violinista presumiblemente rumano. "Nuestros hermanos franceses no dejan de ofendernos y parece que les gusta tratarnos como si fuéramos zíngaros", informaba en su web el diario Adevarul, que ironizaba sobre el epígrafe utilizado por la Federación Francesa para acompañar el partido: El choque de culturas -Episodio VI. "Incluso si nuestros rivales aseguran que el cartel evoca la cultura y las tradiciones rumanas, este argumento no se tiene en pie", apostilla Adevarul.
Criticas similares realizan los diarios ProSport y Libertatea, que señala que "según el cartel del amistoso contra Francia, el emblema nacional de Rumanía es un gitano". Mientras, ProSport se pregunta: "¿Virtuosos o zíngaros?"
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Pero la polémica sobre los carteles de los bleus no es nueva. Ya el año pasado, a propósito de los amistosos ante Japón (simbolizado por un samurai) y Alemania (un guerrero a caballo), hubo quejas de sus rivales. "¿Qué le parecería a Francia si en 2002 la representamos como un hombre con una baguette bajo el brazo y una boina vasca?", se preguntó un diplomático nipón en París.
Sin querer molestar. De momento, la FFF niega cualquier responsabilidad en los carteles aduciendo que fueron encargados a una empresa de publicidad: "Los creativos consideran que el violinista, que no sé si es gitano, representaba a Rumanía. No hay intención de ofender", declaró el jefe de prensa de la FFF, Philippe Tournon. Desde la agencia se precisa que "la campaña comenzó con un choque de leyendas, pero tras el 11 de septiembre se prefirió orientar la promoción hacia el choque de culturas".
Un choque que, a tenor de lo visto, se reduce a un duelo de tópicos a cual peor. Una batalla de culturas (según los propios creativos) en la que, afortunadamente, la Selección española no se verá involucrada. Podemos respirar tranquilos: la montera y los olés quedarán, por el momento, guardados en el disco duro del ordenador.